Ejecutivos de la Ferretería Bellón, cuya sede está en Santiago de los Caballeros, revelaron que el conflicto judicial iniciado contra la empresa aseguradora Sura por impago de la reclamación por su póliza de seguro, es una muestra del pobre manejo de esa compañía ante el reclamo de propiedades más importante en la historia dominicana.
Carlos Iglesias, Pedro Iglesias, dos de los principales ejecutivos de la empresa siniestrada, y la abogada Laura Medina, revelaron que ante la incertidumbre de cubrirse ante una posible insolvencia de Seguros Sura, Bellón logró una hipoteca judicial de la sede principal de la aseguradora en Santo Domingo, la cual estará vigente hasta tanto se solucione el conflicto. La hipoteca es por la diferencia de RD$113 millones que hay entre lo que ha pagado la aseguradora, que son RD$425 millones, el monto que reconoce Sura de RD$538 millones.
Los hermanos Iglesias, que aclararon que el sector asegurador dominicano es fuerte y cuenta con una posición de prestigio en el mercado local e internacional, es afectado en estos momentos por la mala conducta de una compañía de capital colombiano que no ha querido responder ante la demanda de pago de más de RD$650 millones.
“Los temores de Bellón están basados en la débil situación financiera de Sura en República Dominicana, donde la compañía acumula pérdidas desde 2012 hasta sumar cerca de RD$223 millones, según el último informe de la agencia calificadora de riesgos Fitch Ratings”, destacan los ejecutivos y la abogada de la empresa.
Además de todo ello, señalan, una revisión de los índices de solvencia y liquidez, según la información de la Superintendencia de Seguros, muestra a Seguros Sura como la que peor índices de solvencia y liquidez tiene de las diez primeras aseguras del país, penas sobrepasando los mínimos requeridos por la ley.
Según Bellón, la gestión de Sura respecto a su “protección catastrófica” alertan de un futuro incierto. Destaca que el mismo informe de Fitch sobre Sura indica lo siguiente al respecto de su protección catastrófica: “Exposición patrimonial por evento relevante. La pérdida máxima a cargo de la compañía ante un evento catastrófico equivalente a 7% del patrimonio por evento; nivel poco conservador en opinión de Fitch. Esto lo convierte en un riesgo para la operación, dada la exposición catastrófica que presenta República Dominicana. Este riesgo no es atenuado al considerar la base de reservas, las cuales aún no son relevantes en relación a dicha prioridad”.












