En años anteriores, viví esa situación y no fue nada grato ese sentimiento. Sentía culpa, porque no hice lo que debía y me quedé con sueños sin cumplir en ese momento. Existen muchos factores que, aunque tengamos la disposición, nos afectan y nos impiden lograr lo propuesto.
Por ejemplo, la pandemia hizo que el 2020 haya sido un año muy difícil en el que estamos aun aprendiendo como sobrellevarlo.
Decidí recolectar información de conocidos, a los que les pregunté si habían sentido al final del año frustración, ansiedad o estrés por no haber logrado algún propósito que decretaron al inicio de este y si se había intensificado este año 2020 por la situación mundial que vivimos.
Para mí fue sorprendente el hecho de que no fui la única, siete de cada 10 personas que me respondieron, lo han sentido. Si estás leyendo esto es porque puedes estar identificada y te reconfortará saber que con tres simples acciones puedes superar la culpa y debes hacerlo, ya que te puedo asegurar que si te quedas viviendo en la culpa te puedes estancar y sentir miedo para encarar el 2021. Así que es tiempo de proponerte metas inteligentes y actuar asertivamente para lograrlas.
¿Cómo lograr eliminar el sentimiento de culpa?
1. Analiza la situación:
Evalúa detalladamente lo que sucedió, la mayoría de las ocasiones te muestran que el problema no es tan grave como percibimos. Debes autoevaluarte debes y ser sincera con las respuestas a ¿qué no lograste?, ¿qué beneficio perdiste?, ¿qué provocó que no lo lograras? y ¿aún lo necesitas para el 2021?
2. Establece medidas correctivas:
Determina acciones concretas y puntuales que te ayudarán a moverte de donde estás y lograr lo que deseas, si aún lo necesitas. No descartes el análisis realizado e identifica comportamientos que contribuyeron a no lograr esos propósitos y no los realices más. En tus nuevos propósitos del nuevo año compromete con tus logros y busca opciones que te acompañen durante el año para lograr el seguimiento que necesitas y cumplir lo que te propusiste.
3. Establece tus propósitos inteligentemente:
A la hora de establecer cualquier objetivo, he aprendido a hacerlo bajo el método S.M.A.R.T (inteligente en español). Solemos establecer metas inconscientes del plan táctico que conllevan, haciendo que posterguemos su realización o no logrando el objetivo. Por eso al fin de año podemos sentir culpa.










