La violencia contra mujeres y niñas es una problemática que ha permanecido entre nosotros como una pandemia sin control. El 2021 marca cuatro décadas desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró cada 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de Violencia contra la Mujer, en conmemoración al asesinato de las dominicanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal.La pregunta aún es clara, ¿cuánto hemos avanzado?
República Dominicana continúa posicionándose entre los cinco países con la mayor tasa de feminicidios de la región y con uniones tempranas que representan el 36% de los matrimonios del país. Estos matrimonios infantiles ponen en riesgo la vida de nuestras niñas, exponiendolas a embarazos no deseados, y a sufrir agresiones psicológicas y físicas, algo que ha sido evidente durante el confinamiento por el covid-19 y las denuncias de violencia en este periodo.
Esta situación nos obliga a replantearnos y generar sinergia entre todos los actores de la sociedad para vencerla juntos. En Fundación Tropicalia nos aliamos con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y conseguimos el apoyo del Fondo Canadá para implementar acciones encaminadas hacia la eliminación de violencia contra la mujer.
Después de más de ocho años desarrollando programas de género e impactando de manera directa la vida de niñas de Miches con nuestro campamento “Soy niña, soy importante”, entendimos que debíamos continuar acompañándolas en el momento que más nos necesitan. Conscientes de que estas niñas en entornos vulnerables han sido privadas de su educación y de espacios de socialización, repensamos nuestra estrategia y decidimos adaptar la estructura del campamento para dar respuesta a la realidad de estas niñas durante la pandemia.
Es así que, mediante el envío mensual de cinco cajas temáticas a cada domicilio, logramos que las niñas reciban contenidos transformadores que las ayudan a fortalecer su autoestima, manejar situaciones de crisis, diseñar un plan de vida positivo y empoderarse de sus habilidades. Específicamente, la caja de noviembre aborda la prevención y respuesta adecuada a casos de violencia, con dinámicas educativas como la elaboración de un violentómetro para identificar las señales de alerta, rompecabezas para conocer derechos y deberes, y actividades que promuevan la creatividad en nuestras niñas como la elaboración de un caleidoscopio.
Nuestra experiencia de trabajo en la zona nos indica que, si bien la violencia de género puede suceder en cualquier escenario, son las niñas y mujeres en entornos de pobreza las más vulnerables y en especial en situaciones de crisis como la que ha supuesto el 2020. De hecho, una de cada diez niñas michenses está o ha estado embarazada, un 4.3% de las adolescentes está unida, y alrededor de un 51% revela haber sufrido algún tipo de relación abusiva, lo que coloca a Miches entre las regiones del país más afectadas en estos temas.
Esta realidad nos ha llevado a trabajar fuertemente de la mano de nuestros aliados en la concientización, mediante la difusión de mensajes en medios de comunicación locales y redes sociales, para que toda la comunidad aprenda a identificar comportamientos asociados con la violencia basada en género, y buscamos fortalecer una ruta crítica de atención a este tipo de casos en Miches para que todos sepan cómo interponer una denuncia u obtener ayuda en situaciones de peligro.
Todos tenemos la responsabilidad de avanzar el camino hacia la eliminación de la violencia de género en nuestro país, a fin de honrar los sacrificios de las heroínas dominicanas que murieron en la lucha por una República Dominicana más justa e igualitaria. Sólo así podremos lograr comunidades más inclusivas, familias más sanas y mujeres socioeconómicamente más empoderadas.









