La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, afirmó este viernes que se ha dado un impulso a las negociaciones con los republicanos para lograr un nuevo paquete de estímulo económico con la propuesta presentada esta semana por valor de US$908,000 millones.
“Hay un impulso con la acción que los senadores y los miembros de la Cámara Baja han tomado de manera bipartidista. Podría proporcionar una ayuda significativa para millones (de personas) que están sufriendo económica y personalmente (…) Por lo que estoy encantada con el tono de nuestra conversación. Es un indicativo de que hay una decisión para hacer el trabajo”, dijo Pelosi en su rueda de prensa semanal.
Tras meses de estancamiento en las negociaciones, un grupo de legisladores demócratas y republicanos presentaron el martes una propuesta para un nuevo paquete de estímulo por valor de US$908,000 millones, que contempla entre otros extender la prestación por desempleo con la entrega de US$300 por semana, un monto menor a los US$600 semanales propuestos inicialmente por los progresistas.
El plan destina, además, US$288,000 millones en ayuda para pequeñas empresas, así como US$160,000 millones en asistencia para los Gobiernos estatales y locales.
También asigna US$16,000 millones para distribución de vacunas, pruebas y rastreo de contactos en los casos de covid-19; US$82,000 millones en educación; y US$45,000 millones para el sector de transporte, que abarca las aerolíneas, entre otros.
Pelosi subrayó que tanto ella como el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, están convencidos de que el borrador de esa propuesta puede servir de base para algo “real”.
Y afirmó que, como “el presidente electo (Joe) Biden ha dicho, este paquete es solo un comienzo”: “Y así es como lo vemos nosotros también, es menos dinero pero por un periodo de tiempo más corto, y necesitamos hacerlo para salvar vidas, lo que espero que ocurra”.
La cifra de US$908,000 millones se encuentra a medio camino entre la última de los demócratas, que controlan la Cámara de Representantes, de US$2.4 billones y la de los republicanos, que dominan el Senado, de US$650,000 millones.
Pelosi defendió su decisión de aceptar un monto menor, alegando que la promesa de una vacuna y la llegada de Biden a la Casa Blanca en enero han cambiado el juego en sus esfuerzos.
“Eso cambia el juego totalmente, un nuevo presidente y una vacuna… Es lo que teníamos en nuestras propuestas. Es un periodo de tiempo más corto, pero está bien porque tenemos un nuevo presidente”, consideró la líder demócrata.
Las negociaciones van contrarreloj, ya que al actual Congreso apenas le queda menos de dos meses, porque a partir de finales de enero tomarán posesión los nuevos legisladores tras los resultados de los comicios generales del pasado 3 de noviembre.
A ese respecto, Pelosi indicó que se tomarán el tiempo que necesiten para completar el trabajo, aunque indicó: “No podemos marcharnos sin esto”.
Pelosi habló el jueves con el líder de la mayoría republicana en el Senado Mitch McConnell (R-Ky.) en busca de una estrategia para aprobar tanto una ley de emergencia para el covid-19, que incluiría el paquete de estímulo, y una legislación para dotar fondos a la Administración federal para evitar su cierre.
A ese respecto, Pelosi explicó que ambas propuestas serán agrupadas para acelerar el proceso.
El plan de estímulo “queremos tenerlo en el omnibus (ley de gasto)… y esperamos que eso acelere las discusiones sobre el omnibus”, indicó Pelosi, quien agregó que tienen intención de mantener abierta la Administración.













