El gigante farmacéutico suizo Roche, que en la pandemia de covid-19 ha desarrollado principalmente pruebas de diagnóstico de esta enfermedad, reportó este jueves unos beneficios netos de 15,068 millones de francos suizos en el año 2020 (US$16,700 millones, €13,900 millones), un aumento interanual del 7%.
La firma de Basilea logró cerrar en positivo pese a que las ventas en el año descendieron un 5% hasta los 58,000 millones de francos suizos (US$64,000 millones, €53,000 millones), si bien en la división de diagnósticos hubo un aumento del 6%, gracias a la demanda de los citados nuevos test para el covid-19.
La bajada en las ventas de fármacos (del 8%) también ha sido causa indirecta de la pandemia, debido sobre todo a la caída de la demanda de fármacos de uso regular recetados en consulta, debido al descenso de las visitas médicas que ha provocado el covid-19.
Por regiones, la firma detectó una caída del 6% en las ventas en Estados Unidos y Japón, mientras que en Europa fue menor, del 1%.
La mesa directiva de la firma propondrá aumentar el dividendo hasta los 9.10 francos suizos por acción (US$10.1 dólares, €8.4), lo que supondrá la trigesimocuarta subida consecutiva.
“Basándonos en nuestro portafolio de nuevos productos y el desarrollo de nuestra producción, estamos posicionados para crecer en el futuro”, analizó al presentar los resultados el consejero delegado de Roche, Severin Schwan.
La firma espera en este ejercicio lograr crecimientos en las ventas que podrían llegar al doble dígito.













