[dropcap]A[/dropcap]nte una situación de dificultad económica, específicamente de descuadre entre lo que se percibe de ingresos y lo que se gasta, existen solo dos alternativas o una combinación de ambas para superar esa situación: agenciarse un mayor nivel de ingresos o recortar los gastos por donde se pueda.
La primera alternativa no siempre está en nuestro poder, pues dependerá de factores externos como obtener un aumento de sueldo, incursionar en un negocio nuevo para conseguir ganancias extras o realizar labores extraordinarias que pudieran subir la remuneración.
La segunda alternativa sí está en nuestro poder, aunque es una de las acciones más difíciles, no solo porque muchas veces no hay áreas a la vista para recortar, sino también por lo incómodo de aplicarse una disciplina de restricción que no necesariamente ofrece resultados inmediatos.
La sociedad también influye, pues muchas personas tienden a pensar en el qué dirán los amigos o parientes, en lugar de detenerse a pensar que una acción de recorte de gastos contribuirá con su tranquilidad mental y física, es decir, para su beneficio.
Pero, ¿cómo se logra el recorte de gastos cuando no se puede prescindir de determinados servicios y compromisos fijos en el hogar? He aquí algunas ideas.
Lo primero es el consumo de energía. Es posible bajar la factura con el ahorro, usar bombillos fluorescentes (de bajo consumo), apagar las luces, abanicos y restringir el uso de acondicionadores de aire en las habitaciones. Establecer un horario específico para planchar toda la ropa que lo requiera y durante ese tiempo desconectar la nevera. También se puede provocar auto apagones. En momentos en que deciden salir a pasear o estar en el patio o cualquier otro lugar, pueden apagar todos los aparatos electrodomésticos y la iluminación.
Con los servicios puede revisar los planes de telefonía fija y hasta de telefonía móvil, así como de servicios de televisión por cable para ver si le podría convenir un plan más económico tomando en cuenta la utilidad que le está dando, por ejemplo, a determinados canales premium que tal vez usted y su familia nunca ven, o si su plan de celular tiene una cantidad de minutos y carga de internet que usted en realidad no utiliza. En ocasiones su empleo le ofrece un celular (flota) con internet y minutos sin límites, por lo que en ese período podría cambiar el plan de su teléfono personal a la tarifa más económica.
También están los gastos de supermercado. No es que deje de darse determinados gustos, pero sí puede reducir las porciones de alimentos que se consumen y así se ayudaría también en su apariencia física, pues bajaría de peso.
¿Para qué comerse dos sándwiches en la mañana cargados de queso y jamón, cuando podría comerse uno solo con menos ingredientes? Lo mismo se puede hacer con otros productos de consumo cotidiano comestibles y no comestibles.
Otra fuente de ahorro es el de gasto de vehículos. Puede cambiar su vehículo de alto cilindraje y elevado consumo de combustible por uno más utilitario, que representa menos costo de mantenimiento, reducción del consumo de combustible y ganancia en el cambio, pues posiblemente resulte más barato que el de su uso actual.
Están también los gastos en ocio, relacionados con salidas nocturnas a centros de diversión, restaurantes y otros establecimientos. En República Dominicana los restaurantes son muy costosos, pero también hay muchos puntos de venta de comida que resultan económicos, aunque menos acogedores. Sólo hay que identificarlos, pues al final lo importante no es el sitio adonde vayas y lo que gastes, sino el hecho mismo de salir a dar un paseo con gastos mínimos.
Ya para finalizar, aunque hay muchas otras maneras de recorte de gastos, está la tarjeta de crédito. Muchas personas acostumbran a dar un “tarjetazo” ante cualquier impulso de comprar determinados productos, que a veces ni siquiera necesitan, o presentaciones artísticas costosísimas.
Lo recomendable es utilizar la tarjeta para pagos fijos de servicios, no para restaurantes ni para comprar boletas de eventos artísticos de las más costosas, cuando en realidad puede adquirir la de menor precio y tal vez resulte más entretenido el lugar que le toque.
La disciplina con el uso de las tarjetas de crédito es indispensable a la hora de recorte de gastos innecesarios.









