Luego de una larga espera que empezó por rumores emocionantes, al fin llega al mercado el Apple Airtag. Este producto, que si no es el más pequeño presentado por Apple, está entre ellos, pero no nos dejemos engañar por su apariencia…
Es un dispositivo localizador que funciona precisamente para esto: saber dónde están los objetos de valor que no deseamos perder y que haya más oportunidad de encontrarlos si esto pasara.
Se trata de una tecnología de banda ultra ancha y que se conecta con una red mundial de “bluetooth privada” entre los dispositivos iPhone sin comprometer la privacidad de los usuarios que ayudarían a encontrar tus objetos.
La manera de emparejar los AirTags con tu dispositivo móvil (iPhone) es igual que otros productos de Apple como los AirPods, HomePod, AirPods Pro… Al destapar el dispositivo sólo debes acercarlo al iPhone y éste mostrará una ventanilla de sincronización.
Su precio de mercado es de US$30, baratos para ser un producto de la manzana mordida, pero lo que sorprende es el precio de los accesorios, pues algunos llegan hasta los US$300.
El AirTag sólo puede sincronizar a un usuario. Esto significa que no podremos compartirlo. Es más, tampoco se comparte a otro miembro de “Familias” y estará asociado a nuestro AppleID, aunque no tenga la batería. El rastreador, además, tiene la certificación de resistencia a agua y polvo IP67. De ahí que resista sin problema a la lluvia y polvo en el exterior.
Sus competidores directos son el “Smartag” y “Tile”. Smartag de Samsung a un precio de US$30 igual, pero con una ineficiencia bastante notable frente al “Airtag”.
Me compraré uno ya que soy bastante olvidadizo con algunos objetos de valor y veré qué tan bien me va.











