En un contexto en el que la firma digital ha ganado mayor aceptación entre las instituciones como sustituto de la rúbrica a puño y letra, los servicios otorgados por las entidades de intermediación para la adquisición de productos financieros y otras transacciones monetarias “todavía se firman con tinta azul”, como un requisito exigido por el organismo que las regula.
El vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo (CCPSD), Antonio Ramos, consideró que la falta de jurisprudencia y de fallos que involucren firmas electrónicas cualificadas hace que los abogados de las entidades de intermediación desaconsejen de adoptar esta modalidad como segura.
“Todavía hay un miedo en el hecho de aceptar la firma electrónica como algo con lo que tu puedas ir a un tribunal”, puntualizó durante la conferencia virtual “Digifirma: Retos de la firma electrónica en República Dominicana”, organizada por la Cámara Americana de Comercio (AmchamDR).
Sin embargo, resaltó que existen iniciativas para encaminar a los bancos hacia esa dirección.
“Hay proyectos de bancos cien por ciento digitales que están por salir, hay bancos que están empezando a aceptar documentos firmados digitalmente. Lo que necesitamos es seguir predicando con encuentros como este, para que se vaya el miedo. Romperlo, reaprender la firma digital y aceptarla como algo generalizado”, manifestó.
Como ejecutivo de una agencia certificadora de estas rúbricas, explicó que la cualificación de las firmas electrónicas es un proceso seguro, ya que los motores de firma utilizados para generar el documento final contienen todas las informaciones de los actores signatarios y ofrece protección al desaparecer la firma en el caso de que alguien con fines fraudulentos intente alterar el archivo.
Resaltó los avances logrados por el Banco Central, el Poder Judicial, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) y la bolsa de valores dominicana para requerir y aceptar la adopción de firmas electrónicas certificadas, una modalidad que agilizará y diversificará las tramitaciones de documentos, los procesos legales y las operaciones comerciales.
Confirmó que la Jurisdicción Inmobiliaria también ha dado el visto bueno a la adopción de esta modalidad, aunque aclaró que desconoce los progresos que han realizado o la situación actual de esta institución con la recepción de documentos con esta rúbrica.







