El Gobierno dominicano debe procurar que los impuestos a la producción de bebidas alcohólicas sean congelados como una manera de hacer menos atractivo el comercio ilegal y más accesible a quienes consumen estos productos.
La sugerencia es del experto internacional en comercio de ilícito de alcohol e impuestos, Daniel Witt, quien entiende que esta iniciativa resultaría en un duro golpe para las bandas criminales que se dedican a esta actividad, ya que debilitaría significativamente el ingreso de sus recursos que se calculan en miles de millones de pesos. Sustenta su afirmación en base a que uno de cada de tres productos alcohólicos que llegan al mercado es ilegal.
El también experto en temas fiscales entiende que el aumento frecuente de los impuestos pone en riesgo la estabilidad de la economía. “La recomendación es que hasta que la economía se empiece a recuperar, es recomendable congelar esos impuestos; mantenerlos tal cual y entonces crear un plan para luego ir aumentándolos gradualmente, porque, repito, si uno aumenta muy rápido, y mucho a la vez, eso puede desestabilizar la economía”, sostiene Witt.
Witt, quien se encuentra en el país invitado por los sectores industriales para ofrecer una charla sobre este tema, aseguró que cuando una persona que consume alcohol no puede tener acceso a esos productos por los altos precios, esto lo lleva a buscar otras alternativas más baratas. En este sentido, reiteró la necesidad de adoptar medidas que eviten que la economía siga perdiendo ingresos que van al mercado ilegal.
“Es una gran tragedia la cantidad de personas que están muriendo por el consumo de bebidas alcohólicas adulteradas, pero la buena noticia es que el gobierno dominicano está tomando las medidas necesarias y tiene el interés de detener o reducir estas muertes que en lo que va de año se acercan a las 150 personas”, expresó.
Otras de las alternativas que sugirió es endurecer las penas a las personas que se dedican a esta actividad criminal, porque tener sanciones muy blandas contra esta actividad ilegal es un estímulo para los criminales, quienes ven esto como una señal errónea.
Witt explicó que cuando una industria posee altos impuestos selectivos, como en este caso el alcohol, que su margen ronda entre 45 y 50%, es una tentación para el mercado ilegal que puede evadir esos costos y obtener un amplio margen de beneficios que para el gobierno representa una cuantiosa pérdida.
El 28 de abril de este año el gobierno promulgó decreto número 275-21, con medidas concretas para arreciar la lucha contra el alcohol adulterado que, hasta esa fecha, había causado la muerte de 127 personas.
Ya en 2017 se alertaba que en América Latina el 15% de las bebidas alcohólicas consumidas eran ilegales, con países como México, Ecuador y Bolivia a la cabeza y donde República Dominicana también figuraba en ese ranking.
Para 2020, solo en el primer cuatrimestre, fallecieron 247 personas producto del consumo de bebidas adulteradas con metanol en el país. De igual manera, países como Perú (21 fallecidos), Costa Rica (43 fallecidos) y México (+100 fallecidos) también tuvieron problemas similares con alcohol adulterado ese año.












