República Dominicana acumuló una inflación anualizada de 10.48%, según el informe que dio a conocer el Banco Central sobre el comportamiento de los precios a mayo de este año. Las autoridades no están preocupadas porque apuestan a que estos movimientos sean estacionales, es decir, confían en que el panorama irá tranquilizándose en la segunda mitad del año, en la medida que disminuya la influencia de los peores meses de 2020 cuando la economía pisó los frenos.
En lo que respecta a Estados Unidos, cuya economía tiene una gran influencia en República Dominicana, la tasa de variación anual del IPC en mayo de 2021 se ubicó en un 5%, lo que significan ocho décimas superior a la del mes anterior, que terminó en 4.8%. La inflación acumulada en lo que va de año ha sido de un 3.4%.
Como en las demás economías de la región, hay que destacar que la subida del 3.2% de los precios de transporte, hasta situarse su tasa interanual en el 20%, también es un reflejo directo de lo que sucede en todo el globo. Esto, por supuesto, tiene dos razones fundamentales: el aumento de las materias primas, por una mayor demanda y los problemas logísticos reportados en el mercado internacional, y por la reacción de los consumidores ante una política monetaria expansiva, a lo que debe añadírsele los programas de subsidios e incentivos que los gobiernos han desplegado a propósito de la pandemia.
Las estadísticas locales, según el Banco Central, establecen que el IPC del grupo transporte registró un aumento de 1.48% en mayo, explicado principalmente por los aumentos de precios de las gasolinas regular (3.60%), prémium (3.03%) y el gasoil (1.93%), según lo dispuesto por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), en cumplimiento con la Ley 112-00 sobre hidrocarburos. Además, se verificaron alzas de precios en los boletos aéreos (5.29%), en las tarifas de pasaje del transporte público en motoconcho (0.94%), en carro (0.28%) y en autobuses de empresas asociadas (0.70%), así como en el servicio de reparación de vehículos (0.24%), lubricantes (2.21%), gomas (0.77%) y baterías (0.93%).
Como se puede ver, hay todo un movimiento de precios hacia arriba propio del proceso mismo de reactivación económica. Sería ilógico que estemos en medio de una dinamización del consumo, por las razones que fuera, sino se registra alguna variación en los precios.
Lo que sí hay que hacer, y esto es de competencia de las autoridades que administran el Estado, es ubicar fórmulas que puedan ayudar a que la población con menor capacidad de consumo pueda salir airosa de este trayecto, sea o no estacional.
Los gobernantes saben que lo más delicado en materia de estabilidad social y económica es tocar los bolsillos de la gran masa, es decir, de los que constituyen la mayoría de los ciudadanos.









