Es muy problema que los desafíos que tiene República Dominicana dependen mucho de a quién se le pregunte. Todo es según el cristal con que se mire. Los que están abajo tienen una perspectiva muy diferente de los que están arriba.
Un político puro y duro quizá se enfoque en la democracia, un abogado constitucionalista mirará hacia el fortalecimiento de las instituciones; un economista echará un vistazo hacia aspectos relacionados con la productividad y proyecciones de crecimiento y relación con el bienestar de la gente; un ingeniero informático podría referirse al reto que tiene el país con la inteligencia artificial y un deportista posiblemente pedirá más presupuesto para su disciplina.
Si se trata de preguntarle a un empresario es casi seguro que hablará de la necesidad de mejorar la competitividad del país para hacerlo más atractivo a la inversión. Un productor agropecuario fijará su enfoque en los riesgos de producir en un contexto de cambio climático y altos costos de los insumos.
Un motoconchista, por ejemplo, tendría como su principal desafío escabullirse entre el tráfico para evadir a los agentes de tránsito luego de verificar que ha cometido otra infracción, como podría ser subirse por los elevados y transitar en vía contraria de forma temeraria.
Una propietaria de un salón de belleza o un taller de herrería concentrarían su clamor en pedir una rebaja en la tarifa de electricidad, pues sus márgenes de ganancias se han visto afectados por el aumento de los costos. Este reclamo sólo lo pedirían quienes tengan un medidor que los hace clientes formales de las distribuidoras de electricidad.
Si le preguntas a un dueño de banca de loterías es muy probable que su principal queja sea la proliferación indiscriminada e ilegal de esos negocios, culpando a las autoridades por el desorden. Claro, en su caso evitarían admitir que han sido ellos mismos los responsables porque, para evitar que la competencia se le ponga al lado, abren puestos circundantes.
¿Y qué diría un guachimán que serían los principales desafíos de República Dominicana? En su caso, viéndolo como un todo, pediría mejores salarios, seguridad social y un par de botas nuevas porque las que tiene ya no aguantan más. Parecería una obviedad, pero es la realidad.
En fin, son muchas cosas que pudieran llegar a la mesa si esa misma pregunta se le formula a diferentes entes. Está claro que hay retos pendientes y siempre los habrá. No se puede negar que ha habido avances sociales, económicos, humanos y otras áreas fundamentales para el desarrollo. Ahora bien, toca hacer la siguiente pregunta: ¿Cuáles son los desafíos que el Gobierno considera tiene República Dominicana en el mediano y largo plazo?






