El reciente anuncio del Federal Trade Commission (FTC) de los Estados Unidos –agencia federal encargada, entre otras funciones, de aplicar las leyes de defensa de la competencia– de que ha abierto una investigación en contra de Amazon por supuestas violaciones a estas leyes, ha desatado una polémica.
En vista de la importancia de Amazon para el comercio mundial, que no solo se limita a compras por Internet ni en los EEUU, es importante ponderar si Amazon es o no un monopolio y, de serlo, si merece ser castigada por ello.
Estados Unidos se puede considerar como el país pionero en materia de derecho de competencia. Desde finales del Siglo XIX, la sociedad estadounidense se ha preocupado por el “presunto” poder y abuso de los agentes económicos con una participación significativa en el mercado y por ello se legisló al respecto desde ese entonces.
Durante los últimos 150 años, en ese país las corrientes más laxas y más estrictas de aplicación de estas normas han variado, pero la administración Biden ha dejado claro que su intención es de rescatar estas normas de un supuesto período flojo bajo el gobierno de Trump. Con la designación de Lina Khan como cabeza del FTC, una académica que ha sido fuerte crítica de Amazon y de otros negocios (su artículo “La Paradoja del Monopolio de Amazon” es un trabajo fundamental en la materia), se dejó claro que esa sería la política adoptada.
En primer término, para evaluar si Amazon es un monopolio o no, hay que definir el mercado. De hecho, este es uno de los aspectos más importantes en materia de derecho de competencia: ¿cuál es el mercado que se está analizando? Por ejemplo, Amazon vende más del 50% de los libros en Estados Unidos; 40% de todas las ventas en línea; y aproximadamente 10% de todas las ventas a consumidores.
Si el mercado se define como todas las ventas a consumidores, queda claro que Amazon no tiene monopolio; en cambio, si se limitan a ciertos productos, Amazon claramente tiene una posición dominante en el mercado. Este será el primer reto del FTC, pues Amazon argüirá que el mercado debe ser definido de manera amplia, mientras que el FTC lo tratará de circunscribir a los aspectos de comercio en los cuales Amazon domina.
Otro aspecto interesante de la investigación contra Amazon es el hecho de que la FTC ha anunciado que le interesa analizar su poder frente a terceros que venden productos a través de su página web. Este poder -de controlar las ventas de terceros a través de una página que tiene una participación significativa en el comercio digital- se argumenta que es parte del monopolio de Amazon frente a los consumidores.
Las críticas de la señora Khan a esta empresa y otras, sobre sus supuestos abusos y elementos monopólicos, ya han llevado a Amazon a recusarla respecto a la investigación iniciada en su contra. No obstante, no quedan dudas de que habrá mayor escrutinio de las prácticas y posición en el mercado de Amazon, pues cada día parece acaparar mayor participación en el comercio internacional.











