El empresario y actualmente ministro de la Presidencia, Lisandro Macarrulla, ha emitido un oportuno comunicado en el que deja claro que existe una malintencionada campaña para desacreditar su trayectoria y la imagen del gobierno del presidente Luis Abinader.
Su reacción es porque han surgido críticas, debido a que una de sus empresas habría participado como contratista en parte de la construcción de la penitenciaría conocida como “La Nueva Victoria”, sobre la que ahora han surgido denuncias y acusaciones de supuestas sobrevaluaciones, toda vez que el exprocurador general de la República y responsable de la obra, Jean Alain Rodríguez, está preso y sometido a la Justicia por supuesta corrupción.
El punto es que, en el comunicado, Lisandro Macarrulla debió explicar con claridad cuál fue y de qué forma, la participación de su empresa en una legítima prestación de servicios al Estado. Si fue por licitación, áreas en que trabajó, costos y otros aspectos, para dejar claro y fuera de dudas ese asunto. Eso faltó en el comunicado.





