Todos los pronósticos apuntan a que la elección o reelección presidencial se realizará en primera vuelta, por lo que ya el 20 de mayo, si no hay inconvenientes, República Dominicana ha de saber quién estará a cargo de la dirección del Estado en los cuatro años por venir.
Pero aunque el cuatrienio que está por finalizar ha estado colmado de dificultades, primero por los efectos negativos de la pandemia del covid-19, tanto sobre la salud como en la economía; segundo, por los propios efectos inflacionarios causados por esa misma situación sanitaria, y tercero, por los conflictos bélicos como la guerra entre Rusia y Ucrania.
Sin embargo, los cuatro años por venir también apuntan a ser desafiantes para el Presidente, pues si bien el país muestra estabilidad macroeconómica y relativa fortaleza institucional, no hay dudas de que se requieren reformas estructurales y áreas a atender con más énfasis, a los fines de que no se pierda lo poco que se ha ganado. A trabajar.





