A raíz de la terrible pandemia que aún estamos viviendo, pese a que los países del mundo, y en este caso hablando de Latinoamérica en especifico, han agilizado sus respectivos planes de vacunación, aún la recuperación económica ha sido un tema trágico y de gran pesar.
Precisamente estos países que conforman Latinoamérica tienen el camino más cuesta arriba, ya que son aquellos con pocas reservas fiscales que les permiten garantizar su estabilidad y a la vez contemplan poco acceso al crédito en los mercados internacionales por el alto nivel de riesgo que representan.
Por esto el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó lo que será la mayor inyección de recursos en su historia, con 650 mil millones de dólares estadounidenses destinados a la recuperación económica global y ayudar a las naciones que deben enfrentar gigantescos niveles de deuda.
Estos recursos provienen de un fondo especializado conocido como los Derechos Especiales de Giro (DEG), a los que tendrán acceso los 190 miembros del FMI desde finales de este mes.
Hay que recordar que la última inyección de recursos por parte del FMI fue a raíz de la crisis financiera del 2009, donde el fondo desembolsó 250 mil millones de dólares estadounidenses con el objetivo de ayudar a los países miembros a recuperarse de lo sucedido ese año.
Este tipo de fondos otorgan más liquidez, ayudan a sobrevivir a los estragos económicos cuando se endurecen las condiciones financieras, como lo estamos viviendo ahora mismo. En mi opinión, es un seguro financiero que te protege, te da más estabilidad monetaria y crediticia.
Cada uno de los países recibirá recursos en proporción a la cuota de dinero que aporta al FMI, razón que explica por qué hay tanta variación en los montos disponibles que se repartirán, por ejemplo (Fuente: FMI/Goldman Sachs):
- Brasil: 15.1 mil millones de dólares estadounidenses.
- México: 12.2 mil millones de dólares estadounidenses.
- Venezuela: 5.1 mil millones de dólares estadounidenses.
- Argentina: 4.3 mil millones de dólares estadounidenses.
- Perú: 1.8 mil millones de dólares estadounidenses.
- Ecuador: 1 mil millones de dólares estadounidenses.
- República Dominicana: 700 millones de dólares estadounidenses.
- Uruguay: 600 millones de dólares estadounidenses.
- Bolivia: 300 millones de dólares estadounidenses.
- Entre otros.
Con esta inyección programada, Argentina puede cumplir con el pago programado de deuda que tiene pendiente con el mismo FMI; Ecuador puede utilizar este dinero para contribuir en gran medida a mejorar los indicadores de resiliencia externa; A nuestro país, República Dominicana le daría otro gran impulso y aun más dinamismo a la recuperación económica.
Venezuela por otro lado, es un caso atópico porque, aunque le correspondería la asignación de 5.1 mil millones de dólares estadounidenses, el FMI no entregaría los fondos, dada la discusión en curso sobre quiénes son exactamente las autoridades venezolanas.
Pero al final, la discusión radica en que hay varios especialistas en la materia que dicen que los países más ricos no deberían de recibir estas inyecciones y que el total de lo que tiene el FMI destinado a estos fines, debe de ser focalizado en su totalidad a los países en vías de desarrollo y a los más pobres, por la simple razón de que el 70% de los 650 mi millones de dólares estadounidenses aprobados quedarán en manos del grupo de las 20 economías más grandes del mundo y solo el 3% llegará a las naciones más pobres.











