En su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente Luis Abinader expresó su preocupación ante el endeudamiento que las economías de ingresos medios y bajos encaran por la crisis sanitaria y económica del covid-19.
“No existe, en la actualidad, un mecanismo de acceso a financiamiento concesionario que nos permita solventar esta crisis de liquidez”, enfatizó el mandatario, quien dijo que este desafío obliga a la búsqueda de “soluciones novedosas, pero también urgentes”.
Hizo alusión a que, como medida para ayudar a los países a superar los estragos económicos y sociales causados por la pandemia, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dispuso US$650,000 millones en derechos especiales de giro, con el objetivo de fortalecer la liquidez mundial.
Esta medida, sin embargo, favoreció más a las economías industrializadas que a las emergentes, ya que el acceso a créditos depende de la cuota que cada país miembro paga a este organismo multilateral.
“Para resolver esta injusta situación, los países industrializados deberían dedicar dichos recursos a la creación de un mecanismo que permita canalizar las cuotas que recibieron hacia los países de ingresos medios y bajos, brindándoles acceso a fondos concesionarios”, sugirió.
De esta forma, los organismos financieros internacionales asegurarían que los recursos lleguen a los países que realmente necesitan esas ayudas financieras, lo que tendría un impacto positivo en los mercados financieros internacionales “pues daría mayor sostenibilidad a la deuda y fortalecería la confianza de nuestras economías, mejorando a su vez el costo del financiamiento”.
República Dominicana firmó un acuerdo de derechos especiales de giro con el FMI en abril del 2020 para obtener acceso a la totalidad de su cuota (447 millones de DEG), equivalentes a unos US$650 millones, “para satisfacer las urgentes necesidades de la balanza de pagos derivadas del brote de la pandemia de covid-19”. El país no había acordado el acceso a sus créditos con la entidad financiera desde la crisis financiera del 2009.
La septagésima sexta asamblea general de las Naciones Unidas reúne desde este lunes y hasta el 24 de septiembre a los principales líderes políticos globales, quienes compartirán las realidades de sus países y expondrán sus visiones sobre cómo fortalecer la unidad desde este organismo multilateral. Este encuentro es el primero después de la paralización de las actividades multitudinarias por la pandemia del covid-19.













