La falta de tres meses para que concluya 2021, Guatemala está muy cerca de superar este año la cifra récord de remesas de US$11,340 millones que los emigrantes enviaron al país durante todo el 2020, de acuerdo con estadísticas divulgadas este jueves por la banca central.
Entre enero y septiembre de 2021, los guatemaltecos que viven en el exterior, principalmente en Estados Unidos, enviaron a sus familiares en la nación centroamericana poco más de US$11,000 millones en remesas.
Según los datos oficiales del Banco de Guatemala (estatal), la cifra de remesas en nueve meses de 2020 fue de US$8,060 millones, lo que representa un aumento del 36% en el presente año.
Solo durante septiembre pasado, los emigrantes enviaron unos US$1,300 millones y las autoridades del Banco de Guatemala consideran que el año cerrará con una cifra récord por encima de los US$13,800 millones, un monto superior a los US$11,340 millones enviados en los 12 meses de 2020.
El monto de divisas enviadas por los guatemaltecos en septiembre de 2021 fue superior en unos US$248 millones (un 23%) a los US$1,051 millones recibidos en el mismo mes de 2020.
A falta de tres meses para que concluya el 2021, a Guatemala solo le faltan unos US$340 millones para imponer un nuevo récord en remesas familiares, una situación que se repite año con año desde hace más de una década.
Durante el 2020 y pese a la pandemia del covid-19, el país centroamericano cerró con una cifra récord de US$11,340 millones enviados desde el exterior, con lo que los emigrantes superaron los US$10,508 millones de 2019.
Según las autoridades de la banca central, el año pasado las remesas representaron un 14.6% del producto interno bruto (PIB), una cifra casi similar a la de las exportaciones.
Los recursos que envían los emigrantes a Guatemala sirven para la supervivencia de más de 6 millones de los 16.3 millones de habitantes que tiene la nación centroamericana.
De acuerdo a la Cancillería guatemalteca, en Estados Unidos habitan alrededor de tres millones de connacionales.
Los guatemaltecos se han visto obligados en las últimas décadas a migrar con el fin de mejorar sus condiciones de vida y la de sus familiares en el país, donde el 59% de la población vive bajo la línea de la pobreza y uno de cada dos niños sufre algún grado de desnutrición.













