[dropcap]L[/dropcap]a presencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) en República Dominicana hay que interpretarla como algo normal. No hay necesidad de ver más allá. La misión que llegó no hace más que cumplir con la consulta programada atendiendo a lo que establece el Artículo IV del Acuerdo Constitutivo de la institución financiera multilateral.
El espejo macroeconómico muestra que las cifras van bien. La economía dominicana registró un crecimiento acumulado de un 6.7% en enero-septiembre 2015, en un entorno de inflación hipercontrolada de apenas 0.74% en octubre, mientras que la acumulada en los primeros diez meses fue de 2.08%. La interanual (octubre 2014-octubre 2015) fue de 1.23%, significativamente inferior a la tasa de 2.88% registrada en igual mes del año pasado.
Otra de las buenas nuevas que comunicó el gobernador del Banco Central a la misión del FMI, a propósito del reporte, es que la política monetaria, bajo el esquema de metas de inflación, ha estado orientada a mantener la estabilidad macroeconómica, en un ambiente de bajas presiones inflacionarias, reduciendo la tasa de política en 125 puntos básicos, al pasar de 6.25% a 5.0%, para estimular el crédito privado y el crecimiento económico.
Partiendo de los datos que transmitió Héctor Valdez Albizu a los técnicos del Fondo Monetario parecería que no habrá dificultades para la economía dominicana. Y qué bueno que sea así.
Si algo necesitan los sectores productivos es certidumbre para seguir generando bienestar y oportunidades para la gente, así como también una buena dosis de confianza para fortalecer su fe en que República Dominicana va por buen camino en materia económica y de desarrollo humano, independientemente de los que se visten de pesimismo.
Las cifras oficiales indican que en los últimos 12 meses se generaron 155,189 nuevos empleos netos, que sumados a los 235,600 creados entre octubre 2012-octubre 2014, totalizan 390,789 plazas de trabajo. La noticia se torna más positiva si, como dice la autoridad, aproximadamente el 85% se generó en el sector formal.
Incluso, la proyección del déficit de cuenta corriente también está en niveles que son muy positivos, lo que es un indicativo de disciplina. Para al cierre de 2015 se prevé que la inversión extranjera directa (IED) terminará en US$2,222 millones y que el turismo crecerá 10% con ingresos por US$6,100 millones.
Habrá que esperar a ver cuál será el resultado de la evaluación que hicieron los técnicos del Fondo y si dejarán ver en detalle el reporte sobre la economía dominicana que entregarán al directorio del organismo. El monitoreo bajo el Artículo IV del FMI, incluye también, interacción con otras instituciones oficiales, así como con representantes del sector privado.
Aún están frescas en la memoria de la opinión pública las posiciones que han exteriorizado importantes organizaciones empresariales respecto a cómo marcha la economía y otras variables de la vida pública.
El sector eléctrico, a pesar de los esfuerzos que ha hecho el Gobierno, guarda un cúmulo de retos, entre ellos la necesaria y obligada eficiencia en la gerencia de las distribuidoras de electricidad.
El discurso de Rafael Blanco Canto, presidente del Conep, y de Franklin Báez Brugal, ante la AIRD, son dos muestras de por dónde andaría la otra campana.









