Brasil espera una inyección de 165,500 millones de reales (unos US$29,035 millones) en 2022 con las más de 50 privatizaciones de activos que pretende realizar el próximo año, anunció este lunes el Gobierno.
El monto esperado es casi el doble de los 89,000 millones de reales (unos US$15,614 millones) que recibió el gigante suramericano por las concesiones o ventas que realizó de entidades públicas entre 2019 y 2021.
Así lo afirmó este lunes durante el balance de su gestión el ministro de Infraestructura, Tarcísio de Freitas, quien señaló que la cifra esperada para 2022 llegará con las concesiones que el país tiene previstas para aeropuertos, mallas viales, ferrocarriles, puertos y servicios de saneamiento.
“(Brasil) será el país con la mayor infraestructura privada del mundo”, aseguró el ministro.
De acuerdo con Freitas, la participación del sector privado reducirá el desempleo, aumentará la sostenibilidad de la infraestructura brasileña y volverá más productivo al sector.
Solo por la concesión -o renovación de contratos- de aeropuertos, carreteras y vías de ferrocarriles, el país espera la llegada de más de 150,000 millones de reales.
A ese total se sumaría el dinero que el país recaude con el sector portuario, donde se prevé la subasta de cuatro puertos, un canal y 24 terminales marítimos, con unos 14,630 millones de reales (unos US$2,566 millones) en inversiones.
En este punto, la expectativa estará centrada en las concesiones que se espera otorgar por el puerto de Santos, el mayor terminal marítimo de Brasil y de toda América Latina.
Para el próximo año, el Gobierno tiene previsto subastar 18 aeropuertos -entre ellos el Santos Dumont, en Río de Janeiro, y el de Congonhas, en Sao Paulo, dos de los principales terminales aéreos de Brasil-, con los que aspira recaudar unos 13,400 millones de reales (unos US$2,350 millones).
En cuanto a la malla vial, la potencia suramericana espera la llegada de unos 81,600 millones de reales (unos US$14,315 millones) en 2022 con 14 concesiones que abarcan unos 8,800 kilómetros de carreteras.
Asimismo, Brasil espera la llegada de 55,790 millones de reales (unos US$9,787 millones) por los contratos que se renueven y se otorguen en el área de ferrocarriles.













