El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó este miércoles a España que formule un plan de consolidación fiscal a medio plazo “creíble” y que garantice la “sostenibilidad” del sistema de pensiones para aumentar la confianza de los inversores y estar preparada para cualquier impacto futuro.
En su informe sobre España relativo al artículo IV, el Fondo prevé un crecimiento económico del 5.8 % para este año -mantiene la cifra ya pronosticada en enero-, y considera que los efectos de la variante ómicron tendrán un “impacto moderado” sobre la actividad.
Además del ya mencionado 5.8 % para este año, el FMI pronosticó un crecimiento del 3.8 % en 2023; del 2.3 % en 2024 y del 1.9 % en 2025.
La recuperación de la economía española se apoyará en el consumo privado, en la mejora de la inversión pública apoyada por los fondos europeos y en la normalización gradual del turismo.
Así, el consumo privado crecerá un 4.7 % en 2022; un 3.3 % en 2023 y un 2.4 % en 2024.
La inflación seguirá siendo elevada al comienzo del año debido a los altos precios de la energía, pero se moderará en la segunda mitad de 2022 cuando esos factores se disipen.
El Fondo pronostica una inflación media del 3.5 % en 2022; del 1.2 % para 2023 y del 1.6 % para 2024.
El panorama, en cualquier caso, es para el FMI “altamente incierto” y dependerá de la evolución de la pandemia y de la persistencia de los problemas en la cadena de suministro.
No obstante, señala que por el lado positivo, el ahorro de los hogares podrá empujar el consumo más de lo esperado, y considera que la efectividad en el uso de los fondos europeos también impactará sobre el crecimiento de los próximos años.
Sobre las previsiones para el desempleo, el Fondo espera que baje muy moderadamente durante los próximos años, situándose en el 14 % en 2022; en el 13.5 % en 2023 y en el 13.3 % en 2024.
El FMI cree que la política fiscal debe seguir siendo a corto plazo flexible y de apoyo a la recuperación, para promover la estabilidad financiera y el crecimiento sostenible e inclusivo.
Pero advierte que a medio plazo se debe ir reduciendo la deuda -que se encuentra en el 120 % del PIB- y recomiendan una reforma fiscal que responda a futuros imprevistos, así como asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones.
Por eso consideran que debe formularse un plan “creíble” de consolidación fiscal a medio plazo, que podría ayudar a construir el necesario consenso social y aumentar la confianza de los inversores.
En este punto, el Fondo cree que el plan del Gobierno debe aspirar a reducir el déficit público en medio punto del PIB cada año. Eso, dice, revertiría la tendencia al alza del ratio de deuda y permitiría el equilibrio fiscal en una década.
Si el crecimiento fuese mayor que lo esperado también podría serlo el ajuste según aconseja el FMI, que cree que dicha determinación reduciría los riesgos asociados a una consolidación fiscal más lenta.
Entre las recomendaciones que hace para lograr la consolidación fiscal, el Fondo no habla de recortar el gasto público principal, que considera está incluso por debajo del de sus socios europeos, pero sí recomienda revisar su reparto, “racionalizar” dicho gasto.
Apunta por ejemplo que España gasta menos que sus socios en parcelas que promueven el crecimiento como la inversión pública y educación, y más en protección social -como prestaciones de desempleo y pensiones-.
Y en la parte impositiva, tras recordar también que el ratio por PIB es menor que el de otros países europeos, recomienda aumentar el IVA y los impuestos medioambientales y reducir las “ineficiencias” en el sistema fiscal.
Además, considera que cualquier reforma debe ir acompañada de medidas para mitigar el impacto sobre los hogares más vulnerables.
Por otro lado, el Fondo considera que el sector financiero ha soportado bien la crisis y recomendó que se asegure que dicho sistema sigue siendo vigilado para asegurar su resiliencia.
En lo relativo a la nueva reforma laboral aprobada por el Gobierno que dirige Pedro Sánchez, los funcionarios del FMI dieron su visto bueno a una medida que busca “dar respuesta a deficiencias duraderas” a la vez que lo equilibra con más protección para los trabajadores y la preservación de la flexibilidad para las empresas.
Desde el Fondo destacaron el alto grado de diálogo con los agentes sociales llevado a cabo para aprobar esta reforma, y resaltaron la importancia de reforzar la educación y las políticas destinadas al mercado laboral para ayudar a mejorar la formación y la recolocación de los trabajadores.
Todavía en este ámbito, también indicaron que uno de los objetivos de futuro debería ser hacer que los contratos permanentes sean “más atractivos” para las empresas.
Los analistas del Fondo también aplaudieron los objetivos de lucha contra el cambio climático adoptados por el Gobierno español y vieron “meritorio” el aumento de los precios a las emisiones de dióxido de carbono de forma gradual y predecible siempre que se proteja a la vez a los hogares vulnerables.
Sin embargo, apuntaron que medidas como esta deberán estar acompañadas por políticas complementarias que den respuesta a los retos de sectores específicos de la economía y celebraron que se vayan a usar los fondos europeos para apoyar las inversiones “verdes”.












