El subsecretario general de las Naciones Unidas para Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix, pidió reforzar la confianza y la colaboración entre las autoridades de la República Centroafricana (RCA) y la misión de la ONU en el país, MINUSCA, durante un viaje oficial.
“El clima de confianza es fundamental para que podamos trabajar con las autoridades para hacer frente a los problemas de seguridad, para que el acceso a las poblaciones sea más fácil”, dijo Lacroix este viernes, según un comunicado difundido hoy por las Naciones Unidas.
El subsecretario hizo estas declaraciones durante una visita a la localidad de Bria (centro-este) en el marco de un viaje oficial de cuatro días al país, poco después de que las fuerzas de seguridad centroafricanas arrestaran el pasado lunes a cuatro soldados del Ejército francés que formaban parte de la MINUSCA y escoltaban a su jefe del estado mayor, Stéphane Marchenoir.
Tras la detención, las redes sociales se llenaron de mensajes acusando a los militares de estar implicados en un presunto intento de asesinato del presidente del país, Faustin-Archange Touadéra, algo que la MINUSCA negó “categóricamente”.
Los soldados fueron liberados este jueves, horas después de que el secretario general de la ONU, António Guterres, reprobase “enérgicamente” su arresto en un comunicado.
Respecto a las detenciones, en declaraciones recogidas por la radio Guira FM, emisora impulsada por la MINUSCA en el país, Lacroix aseguró: “Hemos pasado página, hay que mirar hacia el futuro”.
Sin embargo, este no es el primer episodio de tensión entre las fuerzas de la ONU y las autoridades centroafricanas.
El pasado mes de noviembre, diez cascos azules desarmados fueron heridos por disparos, dos ellos de gravedad, por miembros de la Guardia Presidencial del país, unos hechos de los que el Gobierno centroafricano responsabilizó a los propios soldados.
“Obviamente, necesitamos una asociación fuerte y segura con las autoridades”, dijo el subsecretario general de la ONU para las operaciones de paz este viernes, según el comunicado difundido hoy.
En Bria, Lacroix se reunió tanto con representantes de la sociedad civil como con el primer ministro del país, Félix Moloua, además de inaugurar varios proyectos destinados a reducir la violencia comunitaria.
La RCA está sumida en un escenario de violencia sistémica desde 2012, cuando una coalición de grupos rebeldes de mayoría musulmana -los Séléka- tomó Bangui y derrocó al presidente François Bozizé, iniciando una guerra civil.
Como resistencia contra los ataques de los Séléka se crearon milicias cristianas anti-Balaka que, como el primer grupo, terminaron divididos en varias facciones armadas.
Pese a la firma del acuerdo de paz de 2019 y el alto el fuego unilateral de octubre de 2021, dos tercios del país -rico en diamantes, uranio y oro- están controlados por milicias y, según la ONU, unas 692,000 personas se han visto desplazadas por la violencia.













