El Banco Central dominicano decidió dejar la tasa de política monetaria en 5.00% anual porque en el entorno internacional persiste el impacto de la inflación sobre la economía local.
A decir verdad, los bancos centrales la tienen bien difícil con tantas variables que distorsionan el normal comportamiento de las economías. Hacer previsiones ahora resulta una tarea meramente de adivinanza y, a decir verdad, los inversionistas no llevan sus capitales a los mercados en donde no haya seguridad de retorno.
La inflación es un fenómeno lógico de las economías en crecimiento. El tema ahora es que en este caso está muy por encima de lo que podría calificarse de lógicamente normal. Europa y Estados Unidos registran en estos momentos niveles de inflación que no se veían en los últimos 30 y 40 años, lo que genera incertidumbre entre planifican sus inversiones.











