[dropcap]C[/dropcap]onstantemente los representantes del sector turístico dominicano plantean la posibilidad de que el área del Caribe se convierta en una especie de multi destino, mediante el cual se pueda promover la posibilidad de que los visitantes de otras regiones visiten varias de las islas caribeñas, incluida, por supuesto, República Dominicana.
Sin embargo, esa apuesta está muy lejos de ser posible; no solo porque requiere de un proceso largo de negociaciones y logística, sino porque cada destino en el Caribe compite con los demás y no hay una cultura de “asociatividad”.
Pero hay un multi destino turístico que sí pueden practicar los empresarios hoteleros dominicanos. Se trata del multi destino turístico interno. ¿Cómo así? Oh. Promoviendo paquetes turísticos que incluyan tres días en Punta Cana, dos días en Santo Domingo y tres días más en Puerto Plata.
La idea ha sido planteada por algunas personas vinculadas al sector turístico de manera individual y ahora en Fitur, en una reunión con ejecutivos del Banco Popular, surgió nuevamente con la siguiente expresión: “Imagínense que el turista pueda bañarse en la playa de Punta Cana en la mañana y volver a hacerlo en la tarde en una de las playas de la costa Norte”.
Las condiciones del país se ofrecen perfectamente para el multi destino interno, ya que la infraestructura vial dominicana está en perfecto estado y es muy fácil trasladarse desde Bávaro, en la Provincia La Altagracia, pasar por Santo Domingo y seguir a Puerto Plata en cuestión de cuatro a cinco horas y en cualquier vehículo, aunque sea pequeño.
Ahora piense lo interesante que sería para los visitantes desde Europa o América del Norte que los turoperadores les vendan un paquete que incluya llegar al país por el Aeropuerto de Punta Cana, durar varios días en esa zona, que le asignen un vehículo rentado para que por sí mismos conduzcan a la capital y que aquí los esperen en otro hotel (puede ser de la misma cadena o de una distinta en sociedad), visitar en dos días los monumentos, centros de diversión y restaurantes de Santo Domingo y luego partir a Puerto Plata para disfrutar de los diversos destinos que frece esa provincia, terminar sus vacaciones y partir a su país de regreso en un vuelo por el Aeropuerto Gregorio Luperón.
De esa forma, el turista puede conocer en ocho días (promedio de estadía promedio) una gran parte de República Dominicana, no solo de un enclave específico. Así dejaríamos de ver en el exterior a personas que dicen: “Yo he visitado un país cercano a República Dominicana que le dicen Punta Cana”.
República Dominicana necesita sacarle más provecho a las modernas carreteras que se han construido para enlazar por completo a todos los puntos del país. También debe aprovechar los atractivos de la Zona Colonial y el potencial de otras muchas zonas más.
Con una infraestructura como la que tiene República Dominicana, solo se precisa de acuerdos estratégicos entre turoperadores, hoteleros, empresas de rent a car y, por supuesto, del Gobierno, para que el multi destino turístico dominicano sea una realidad.
Se puede creer que ningún hotelero quisiera compartir sus ganancias por la cantidad de visitantes que reciben, pero deben darse cuenta que no es estratégico para ningún país tener zonas específicas de atracción sin ofrecerle al visitante opciones adicionales.
Con el multi destino interno, si todo se hace de manera organizada, los turistas que visiten República Dominicana y gocen de esa experiencia, de seguro que querrán volver y correrán la voz para que otras personas también vengan.
República Dominicana es el cuarto destino turístico más grande de América Latina, solo superado por México, Brasil y Argentina. Pero aunque mantiene el liderazgo en el Caribe, debe innovar cada vez más para no perder espacio y alcanzar el objetivo de 10 millones de visitantes cada año. Actualmente estamos en poco más de la mitad de esa cantidad, lo que indica que falta mucho por hacer, y la promoción del multi destino interno, sería un gran impulso.











