La humanidad está preocupada por sus acciones, sobre todo, por el cambio climático y sus efectos colaterales en la producción de bienes y servicios. Ante esto, la sostenibilidad traza una guía de cómo las empresas pueden transformar sus operaciones para que sean más amigables con el medioambiente.
Para el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Dargam, “las empresas deben converger sus prácticas a la sostenibilidad, siendo consciente de que sus acciones pueden impactar al medio ambiente”.
Expresa que, además de la preocupación por el cambio climático, convertirse en una empresa sostenible es una inversión a largo plazo, reduce costos operacionales y optimiza los resultados.
Indica que las compañías deben transformar sus operaciones de tal forma que se fomente la sostenibilidad, la competitividad y garanticen la protección al medioambiente, siendo acciones que agregan valor al impacto social de la actividad empresarial dominicana.
Mientras, la representante de República Dominicana para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Inka Mattila, asegura que no se trata de invertir, sino de agregar una propuesta de valor con perspectivas desde la sostenibilidad e inclusión.
“Tenemos que incluir una mirada amplia sobre la sostenibilidad en las empresas, porque los consumidores demandan que sus empresas estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y con prácticas inclusivas y amigables con la naturaleza”, explica Mattila.
Mipymes
Según datos del Banco Central (BCRD), el 51.7% de la población ocupada es informal, es decir, 2,306,509 del total (4,465,220). El 48.3% corresponden al sector formal, con 2,158,711 empleados.
El sector mipymes es el tejido empresarial de República Dominicana. Ante esto, Dargam reconoce que “hablar de sostenibilidad no es lo más prioritario para estos negocios, por eso procuramos incentivar el pensamiento y la cultura de que siendo sostenibles les irá bien en un futuro a corto y largo plazo”.
Entiende que la sociedad consume con más conciencia y tiene más poder en la toma de decisiones de las operaciones de las empresas, por lo que las organizaciones empresariales deben velar por ser transparentes con sus operaciones.
Objetivos
Los expertos consideran que las economías de la región de América Latina y el Caribe requerirán un compromiso con los objetivos de desarrollo sostenible, y la ejecución será fundamental para un crecimiento económico a largo plazo.
Los países se encaminan a la Agenda 2030 basado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El informe de los ODS 2022, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, indicó que las crisis mundiales han creado una brecha financiera de US$2,500 millones.
Ante esto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) indica que los flujos financieros de contribución a los ODS solo suman US$3,000 millones. Sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas estima que, para cumplir con los ODS, las economías globales necesitan entre US$5,000 millones y US$7,000 millones de inversión cada año hasta la década del 2030.
El organismo revela que los países de economías más débiles necesitarán una inversión que oscila entre US$2,500 millones y US$3,000 millones anuales.
“Solo en la salud y educación se requerirán inversiones adicionales de US$1,200 millones. Mientras, la construcción de carreteras, electricidad y proveer agua potable la inversión estimada asciende a US$1,400 millones”, detalla la ONU.
Además, este financiamiento aumentará por el “empeoramiento” de las condiciones de vida de las personas tras la pandemia covid-19.
Dargam entiende que ningún país está preparado para ser sostenibles, pero destaca la resiliencia económica de República Dominicana luego de superar los efectos del coronavirus.
Programa

El sector privado puede ser un actor relevante en las prácticas para cumplir con la Agenda 2030 de los ODS, asíMattila define el programa Empresas Sostenibles.
El PNUD junto al Conep crearon el programa “Prácticas prometedoras” para evidenciar las acciones desde las estrategias de negocios de las empresas y gremios empresariales sobre su ejecución en temas socioambientales.
“Una alianza con los gobiernos, la sociedad civil y el sector empresario se vuelve una estrategia global como actores vitales en el cumplimiento de la Agenda 2030 en el país, además promovemos la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible como base principal para sus estrategias y operaciones”, expresa Mattila.
Los ejecutivos entienden que el programa que se consolida como un mecanismo para dar a conocer iniciativas promisoras que están generando impactos socioeconómicos y ambientales positivos en República Dominicana.
De acuerdo con Mattila, compartir iniciativas que generan impactos económicos, sociales y ambientales positivos, sirve de ejemplo y motivación para que más organizaciones se integren a la visión de Agenda 2030 al núcleo de sus actividades, y contribuyan al cumplimiento de los ODS en República Dominicana.













