El déficit comercial de Estados Unidos se redujo en agosto el 4.3% y, con la inflación todavía por las nubes, cayeron tanto exportaciones (0.3%) como importaciones (1.1%).
Los datos publicados este miércoles por la Oficina de Análisis Económico (BEA, por sus siglas en inglés) mostraron que el déficit se situó en los US$67,400 millones, US$3,100 millones menos que en el mes de julio, cuando se situaron en US$70,500 millones (tras una revisión de la cifra).
Esta es la quinta bajada consecutiva del déficit comercial tras casi un año entero de subidas después de la crisis generada por la pandemia del covid-19.
En el octavo mes del año las importaciones bajaron un 1.1% respecto a julio y alcanzaron los US$326,300 millones, una cifra que refleja la tendencia a la moderación del consumo, que se había disparado durante los primeros meses de 2022 por la recuperación económica.
Los últimos coletazos de la pandemia en la economía mundial y la guerra de Rusia contra Ucrania han hecho que la inflación se haya desbocado en los últimos meses.
Aunque en agosto la inflación interanual bajó por segundo mes consecutivo hasta el 8.3%, con respecto al mes anterior los precios de consumo subieron una décima.
Estos datos afectan fuertemente al comercio exterior estadounidense, que en agosto también registró una caída de las exportaciones del 0.3%, hasta los US$258,900 millones.
Al detalle, las exportaciones de suministros y material industrial cayeron US$182,500 millones, con una notable bajada de las exportaciones de oro no monetario (US$2,000 millones) y de crudo (US$1,000 millones), mientras que las exportaciones de gas natural aumentaron en US$1,400 millones.
Las exportaciones de automóviles y partes descendieron en US$1,100 millones, mientras que los bienes de consumo aumentaron US$1,300 millones.
Mientras, la exportación de servicios bajó US$100,000 hasta los US$76,400 millones en agosto.
En cuanto a las importaciones, la importación de bienes bajó US$4,100 millones hasta los US$270,100 millones con una bajada de la importación de crudo, (US$2,700 millones) y gasolina (US$700,000 millones).
La importación de bienes de capital bajó en US$1,100 millones mientras que la de vehículos automotrices y sus partes aumentó a US$1,100 millones.
Las importaciones de servicios, por su parte, aumentaron en US$400,000 millones hasta los US$56,200 millones.
Por regiones, los datos muestran superávit con América del Sur y Central (US$7,100 millones), con Países Bajos (US$4,200 millones), Hong Kong (US$2,300 millones), Singapur (US$1,700 millones), Reino Unido (US$1,200 millones) Australia (US$1,100 millones), Brasil (US$1,000 millones ) y Bélgica (US$500,000 millones).
Mientras, se registró un déficit con China (US$33,500 millones), Unión Europea (US$13,500 millones), México (US$9,800 millones), Vietnam (US$9,600 millones), Canadá (US$7,400 millones), Irlanda (US$5,200 millones), Alemania (US$5,000 millones), Taiwán (US$4,000 millones), Italia (US$4,000 millones), Japón (US$3,600 millones), Corea del Sur (US$3,100 millones), India (US$3,100 millones), Malasia (US$2,500 millones), Francia (US$900,000 millones), Israel (US$600,000 millones), Arabia Saudita (US$600,000 millones) y Suiza (US$500,000 millones).













