Los líderes de los espacios de colocación (instalación de centro de datos en la que una empresa puede alquilar espacio para servidores y hardwares informáticos) reconocen la creciente importancia de la sostenibilidad y están motivados a impulsar las iniciativas de sus clientes, inversionistas y empleados en esta materia.
Así lo planteó un estudio que que Schneider Electric encargó a Forrester Consulting sobre los factores que impulsan los esfuerzos orientados a la sostenibilidad en la industria de los prestadores de servicios de colocación.
La investigación, que contó con la participación de más de 1,000 tomadores de decisiones de sostenibilidad a nivel global, demostró que las empresas que han implementado programas integrales de sostenibilidad están viendo cómo sus inversiones rinden frutos.
El 75 % de los encuestados afirmó haber perdido oportunidades de negocio o inversiones por no contar con programas de sostenibilidad, y el 83% afirmó que utilizaba la sostenibilidad como forma de atraer nuevas oportunidades de negocio.
Entre los mayores impulsores de las iniciativas de sostenibilidad de una empresa está atraer o retener a empleados que tomen decisiones laborales en función de las iniciativas corporativas de ese tipo; satisfacer la exigencia de los inversionistas de divulgar los riesgos climáticos, mejorar el desempeño de sostenibilidad y atraer a inquilinos que tomen decisiones de compra basadas en los valores corporativos o en los productos y servicios sostenibles.
Ver la sostenibilidad como una prioridad de primer nivel para los prestadores de servicios de colocación, reconocer que la mayoría de las organizaciones aún definen cómo ser sostenibles, entender que este concepto impulsa las oportunidades de negocio y comprender cómo las iniciativas sostenibles rinden frutos son algunas de las principales conclusiones a las que llegó el estudio.
De acuerdo a la primera conclusión, el 65 % de los encuestados reconoce la importancia de la sostenibilidad, comparado a solo el 36 % hace tres años. Las partes interesadas, tanto internas como externas, impulsan los cambios de opinión en torno a la sostenibilidad, ya que las empresas responden a una creciente presión por parte de los clientes, los inversionistas y los empleados.
Si bien las actitudes hacia la adopción de prácticas de sostenibilidad son positivas en gran medida, muchas organizaciones carecen de una estrategia integral para implementar un programa de sostenibilidad robusto. Solo el 33% indica que sus organizaciones cuentan con un plan estratégico de sostenibilidad. Incluso con un plan en vigor, las empresas pueden encontrar dificultades para actuar debido a la insuficiencia de recursos, ya que el 70% dice carecer de presupuesto para iniciativas de sostenibilidad.
En el lado de los negocios, el 75% de los encuestados manifiesta que sus empresas han perdido oportunidades de negocio o inversiones por no contar con un programa de sostenibilidad.
Forrester comparó los esfuerzos y beneficios de las organizaciones con programas de sostenibilidad de mayor y menor grado de madurez. Las empresas con los programas más maduros han hecho más para apoyar las iniciativas de sostenibilidad, desde el establecimiento de indicadores clave de desempeño (KPI) hasta la instalación de software para el seguimiento y la gestión de las iniciativas de sostenibilidad, pasando por la colaboración con socios estratégicos.
Tales esfuerzos rinden frutos significativos, ya que las organizaciones con los programas más acabados cosechan beneficios empresariales y ambientales mucho mayores que sus pares con planes menos maduros.
Pese a las numerosas barreras para alcanzar el éxito en materia de sostenibilidad, las organizaciones tienen el compromiso de desarrollar sus prácticas de sostenibilidad centrándose en la mejora de sus capacidades de medición y generación de informes y en aumentar el nivel de experiencia en materia de sostenibilidad de su organización.













