[dropcap]L[/dropcap]a equidad de género e igualdad de condiciones en la práctica de un deporte quizás sea una idea insólita de concebir, pero es una realidad en el korfball.
El korfball, también llamado balonkorf, tiene la particularidad de ser uno de los pocos deportes mixto en el mundo que se juega en equipo, es decir, que sus integrantes en juego están compuesto por hombres y mujeres.
Sin embargo, sus reglas hacen que esto no sea un riesgo para ninguno de los dos sexos, ya que no permite el contacto físico, según explica Francisco Rausell, presidente de la Federación Dominicana de Korfball.
Aunque su origen data de más de 100 años, y a pesar de que fue reconocido por el Comité Olímpico Internacional (COI), aún no pertenece a los Juegos Olímpicos. Rausell dice que se debe a la falta de seis federaciones mundiales para cumplir con parámetros establecidos por las olimpiadas.
Pero a pesar de su antigüedad, República Dominica no conoce este deporte hasta que en junio de 2015, la Vicepresidencia de la República le presenta el proyecto al Ministerio de Deportes, quien lo acoge y empieza a buscar los candidatos adecuados para su práctica.
“El korfball se empezó a practicar entre los jóvenes que acudían a los campamentos del Ministerio, con el propósito de introducirlo como nueva disciplina y formar un equipo nacional que adquiriera experiencia en otros países más desarrollados en esta disciplina”, dice Rausell.
Por su desempeño, dentro de los 60 candidatos, se escogieron 12 jóvenes como Selección Nacional Dominicana, quienes en poco tiempo se destacaron a nivel internacional.
Explica que no se esperaba que los jóvenes que integran la selección, con menos de un año de formación, ganaran invictos el Torneo Juvenil Panamericano 2015, celebrado en Cali, Colombia.
Este galardón les permitió el pase al Mundial de Korfball, y en la pasada Semana Santa compitieron ante diez países en las categorías Sub-17 y Sub-19, menores de 17 y 19 años, respectivamente, donde se condecoraron con el quinto lugar en la categoría Sub-17 y cuarto lugar en Sub-19.
La Federación Dominicana cuenta con asociaciones que impulsan la disciplina en diferentes provincias del país, ubicadas en Peravia, Puerto Plata, San Francisco de Macorís y Barahona.
Rausell dice que los fines de semana se acostumbra a jugar en las canchas de básquet de los centros escolares. Y como muestra del interés que los jóvenes le han dado al deporte, se han realizado varios intercolegiales, el más reciente fue la Copa Saint Joseph School.
Aunque existen categorías de todas las edades, en el país actualmente solo hay tres: Sub-17, Sub-19 y Sub-23. En las que se destacan Franklin Batista, Michael Benítez y Esmeilyn Martínez, esta última fue galardonada como mejor jugadora en los dos torneos mundiales.
Dinámica del korfball
Si bien el korfball es una mezcla entre balonmano, baloncesto y un poco de fútbol, se juega con contacto controlado. A diferencia del baloncesto, en el korfball no se permiten choques ni bloqueos.
Los equipos deben tener ocho integrantes, cuatro mujeres y cuatro hombres, dos parejas de cada equipo.
Una de sus reglas es que cada sexo se defienda entre sí.
“No hay ayuda entre una mujer y un hombre, por lo que no representa ventaja alguna para los masculinos”, según Guillerm Castanyer, entrenador de la Selección Nacional de Korfball.
Castanyer explica que el balón no puede tocar el suelo, y los jugadores deben pasarlo únicamente con las manos, evitando picarlo. Tampoco se puede robar el balón de las manos, sino que mediante el pase se trata de cortar para obtenerlo.
La cooperación con el compañero es esencial, quien tiene la pelota debe lanzarla hacia el más cercano a la cancha para lograr encestar.
Castanyer resalta que como no se puede picar la pelota, es un deporte que se juega en cualquier terreno; en la playa, en el césped o en cancha cerrada. Algunos de los países donde se practica este deporte son Bélgica, Portugal, Francia, Inglaterra, Alemania, Hungría, República Checa, China, y en países latinos como Brasil, Argentina, Colombia, Uruguay, Costa Rica y México.
Canasta, cancha y tiempo
La canasta mide una distancia de 3.5 metro del suelo, 25 cm de altura y un diámetro interior de 39-41 cm. La mayoría están hechas de mimbre y deben ser de un sólo color, preferiblemente amarillo.
La cancha, con una medida de 40×20 metros, similar a la de fútbol soccer, es dividida en dos cuadros donde se sitúan los ocho jugadores.
En cada uno de esos cuadros, el equipo atacante intenta encestar y el defensor lo impide, pasándole el balón a su equipo situado en el otro cuadro.
Los jugadores se cambian de lugar cada dos puntos, sin importar que sean del mismo equipo. El tiempo en juego es de 50 minutos, dividido en dos pases de 25 minutos, con un descanso de diez minutos.












