[dropcap]L[/dropcap]a inclusión en actividades deportivas de quienes padecen discapacidad intelectual como Síndrome de Down, autismo y condiciones cerebrales, es una realidad en República Dominicana.
Gracias a la mano solidaria de un grupo de voluntarios, una gran cantidad de jóvenes con alguna de estas condiciones han logrado su desarrollo físico e inclusión en la sociedad.
Lograr el aprendizaje de una disciplina conlleva esfuerzo, tiempo y voluntad, y esto lo ha logrado el Comité Nacional de Olimpiadas Especiales, que desde 1989 trabaja en la educación deportiva de personas especiales.
El presidente del Comité para República Dominicana, Pedro Vargas, dice que la organización va dirigida a niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual.
“No es para personas que le falten miembros del cuerpo, sino para quienes tengan dificultad de aprendizaje, problemas de conducta u otra condición mental’’, aclara Vargas.
Resalta que no hay frontera para que las personas discapacitadas practiquen un deporte, y son muchos los países que están unidos a la causa.
“En la actualidad son más de 170 países integrados. Entre ellos Brasil, Venezuela, Perú, Chile, Panamá, México y Estados Unidos”, indica Vargas.
Como todo comité internacional, están regidos por un gremio. Apunta que los países de la región pertenecen a Olimpiadas Especiales en Latinoamérica (SOLA, por sus siglas en inglés).
Explica que esta entidad además de regir los comités de la región, marca las pautas para las competencias.
“Aunque es abierto a la participación de cualquier país, exige algunos reglamentos. Entre ellos, tener entrenadores especializados, presentar memorias de qué se está haciendo y poseer médicos capacitados que avalen que el atleta está en perfectas condiciones para competir”, dice.
Aunque el comité tiene más de 20 años, en la actualidad poseen más deportistas que voluntarios, por lo que enseñar las disciplinas cada día es más tedioso.
“Existen aproximadamente 3,000 atletas y 2,000 entrenadores en Latinoamérica, de esa cifra, lamentablemente en el país solo tenemos 52 entrenadores y 2,500 atletas, lo que muestra nuestro déficit en voluntarios”, enfatiza Vargas.
Otra de las dificultades del comité es que al no pertenecer a ninguna institución pública, no tiene un presupuesto fijo para el pago de los entrenadores y otros gastos que generan.
Para recaudar fondos, anualmente realizan diversas actividades. La más reciente fue la carrera 5k en el Mirador Sur celebrada en marzo pasado.
Entrenamiento
El director de deportes del comité, Arnoldo Aguilera, dice que la mayoría de los niños llegan con el deseo de practicar natación, pero se le da un entrenamiento de tres meses en atletismo.
“Se les van enseñando las demás disciplinas para saber qué realmente quieren, entonces se les da un entrenamiento específico en la disciplina seleccionada”, explica.
Resalta que por ser personas especiales su aprendizaje es más lento. “Al ser atletas con condiciones especiales el desarrollar un deporte le toma casi el doble de tiempo que a cualquier otra persona”.
Añade que para ser entrenador se debe tener una certificación que avale su capacidad de trabajar con personas especiales. En cuanto a esto, Aguilera dice que la capacitación se hace cada dos años por la falta de personal en los comités, y el SOLA es el que emite la acreditación.
“Todos los países deberían tener personal dedicado a la capacitación de sus entrenadores, pero esto solo se cumple en Costa Rica y Venezuela, que tienen la estructura de su comité completa”, expresó Aguilera.
El SOLA sabe los atletas que tiene cada país y en sus fuertes. Y para las competencias internacionales pide un número exacto de participantes.
Resalta que alguno de los deportes impartidos en el país son natación, softball, atletismo y baloncesto. En las provincias de San José de Ocoa, Santiago, Hermanas Mirabal, Valverde, San Francisco de Macorís y Santo Domingo.
En cuanto a tiempo de entrenamiento para cada disciplina, Aguilera dice que todos los deportes entrenan una vez a la semana, excepto natación que lo hace dos veces.
Programas
El Comité dominicano, con la intención de integrar a todas las personas discapacitadas, desarrolla diferentes programas especiales.
Entre ellos el Programa de Entrenamiento de Actividades Motoras (MATP, por sus siglas en inglés), el cual está dirigido a personas con limitaciones intelectuales significativas que aún no poseen las habilidades físicas o conductuales necesarias para participar en deportes.
Otro es Atleta Joven, que es de intervención temprana y desarrollo psicomotriz para niños de dos a siete años. Este ayuda en el desarrollo, estimulación física, cognitiva y social de los infantes antes de los ocho años, edad oficial para competir en las olimpiadas especiales.
Atletas Saludables se realiza para mejorar la salud y la condición física de los atletas, con servicios médicos, evaluaciones y diagnóstico realizados por clínicas voluntarias. Gracias a los tres programas se ha logrado la inclusión de personas que por su edad o condición física no podían practicar deportes.







