Wall Street cerró este martes en rojo y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, bajó un 1.01%, con los inversores apostando por la cautela en una jornada intensa de resultados trimestrales.
Al cierre de las operaciones, el Dow Jones descendió hasta 33.531,72 unidades y el selectivo S&P 500 recortó un 1.58% hasta 4.071,71 puntos.
Por su parte, el índice compuesto del mercado Nasdaq, en el que cotizan las principales tecnológicas, perdió un 1.98% hasta 11.799,16 enteros.
El parqué neoyorquino atravesó una sesión volátil con la mirada puesta en el banco First Republic, que ayer divulgó sus cuentas y reconoció haber perdido casi la mitad de sus depósitos durante la crisis bancaria posterior al colapso del Silicon Valley Bank (SVB).
First Republic se desplomó hoy más del 49% en reacción a esa información, lo que ha hecho resurgir en Wall Street los temores por la salud del sector financiero estadounidense, la trayectoria de los tipos de interés y la proximidad de una recesión.
Otros resultados a los que reaccionaron los inversores fueron los de 3M (-0.61%), Pepsico (2.27%), General Motors (-4.02%), General Electric (-1.68%), McDonald’s (-0.55%), Verizon (-0.58%) y UPS (-9.98%), conocidos esta mañana.
Mientras tanto, después del cierre de hoy se esperan las cifras de Microsoft y Alphabet, pero los ánimos no parecen optimistas y ambas firmas registraron descensos del 2.25% y el 2%, respectivamente.
Todos los sectores terminaron en rojo, encabezados por el de materiales básicos (-2.16%), tecnología (-2.08%) y bienes no esenciales (-2.05%)
Entre los 30 valores del Dow Jones, destacaron las caídas de Dow Inc (-5.21%), American Express (-2.79%) e Intel (-2.63%).
La mayor ganancia fue para Johnson & Johnson (0.93%), que ayer anunció que planea separar su negocio de productos de salud y de consumo, llamado Kenvue, y sacarlo a bolsa.
En otros mercados, el petróleo de Texas bajó a US$77.07 el barril, y al término de la sesión bursátil la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años bajaba al 3.38%, el oro subía a US$2.009,40 la onza, y el dólar ganaba terreno frente al euro, con un cambio de 1.0967.












