El ser humano contamina con toda actividad que realiza. Nada que hagamos genera impacto cero en el medio ambiente. Culpar al plástico de la contaminación ambiental, si lo ponemos en la balanza de la lógica, resulta ser una injusticia.
Un material inerte no toma decisiones, pero sí quienes lo utilizan. Tomar una botella de agua plástica y tirarla sin pensar en la consecuencias, es una decisión que la toma un ser humano.
El plástico no llega a los ríos, cañadas y al mar porque así lo quiso. Terminó ahí porque hubo humanos que no tuvieron la conciencia y el respeto por el entorno.
Debemos ser más sinceros con nosotros mismos, ya que hay responsabilidades compartidas. El Estado, porque traza la política, la familia, porque forma al ciudadano, y las empresas, porque comercializan el producto, deberíamos hacer un mea culpa y trabajar juntos.











