El presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache, señaló que la competencia desleal, que se coloca como el segundo factor que afecta la competitividad de las industrias dominicanas, está poniendo en riesgo la subsistencia de las empresas y, por ende, su impacto en la economía.
“Es un tema muy serio. Las empresas que pierden competitividad a causa de este factor son empresas que pueden desaparecer, que ven mermadas sus posibilidades de crecimiento y generar nuevos empleos, que reducen sus exportaciones y sus aportes al fisco”, afirmó el presidente de la AIRD.
Las declaraciones fueron ofrecidas en un Encuentro Industrial con Luis Valdez Veras, director general de Impuestos Internos, donde explicaron y analizaron la facturación electrónica.
Brache indicó que la AIRD no cree en privilegios, sino en equidad, la cual “se pudiera ver afectada si se realizan importaciones de bienes bajo un sistema de discriminación de precios o que han sido objeto, en su país de origen o procedencia, de subvenciones o subsidios, vengan de donde vengan”.
Precisó que la pérdida de competitividad de un sector o subsector a causa de la competencia desleal es, en el fondo, pérdida de competitividad como país y de atractivo para la inversión local y extranjera. “Creemos que debemos seguir fortaleciendo los mecanismos existentes para combatir este mal y crear nuevos mecanismos si es necesario”.
El ejecutivo precisó que, además de la competencia desleal, existen otros temas que pudieran ser analizados como la lucha contra los ilícitos, la reforma fiscal, el anticipo y la necesidad de reglas fiscales para una gestión de las finanzas públicas equilibradas.
“Hoy, sin embargo, pongamos atención al tema de los comprobantes fiscales, que puede parecer una medida administrativa, pero que en el fondo es parte de un cambio de cultura en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y, por lo tanto, puede convertirse en una herramienta que contribuya a fortalecer a los sectores formales de la economía y a reducir los niveles de informalidad que tanto daño hacen a todos”, dijo.
Brache afirmó que los industriales confían en la “conciencia sobre lo relevante y hasta imprescindible, que resulta contar con empresas fuertes, porque en esa misma medida, el Estado fortalece sus posibilidades de generar bienestar para todos”.













