Netflix, Universal, Disney y Paramount Pictures, son algunas de las cadenas que filmaron producciones en América Latina y el Caribe. De hecho, esta acción sucede gracias a los incentivos promulgados por los gobiernos para atraer productores internacionales y potencializar una nación como “destino fílmico”.
Los incentivos son créditos que se otorgan a las empresas que incurren en gastos en servicios audiovisuales. Estos programas tienen en común que buscan atraer a los productores extranjeros a una región o estimular la producción audiovisual nacional.
¿Cuáles países de América Latina tienen incentivos para el desarrollo del cine?
República Dominicana aprobó en 2010 la Ley 108-10 de Fomento al Cine que establece crédito fiscal transferible de un 25% para películas extranjeras con un gasto de US$500,000.
Argentina fue la nación líder en establecer la Ley de Fomento y Regulación de la Actividad Cinematográfica Nacional en 1994. El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) indica que este sector genera 634,465 puestos de trabajos. Y no es para menos, el filme “Indiana Jones y la calavera de cristal” (2008) fue grabado en las cataras del Iguazú. La producción audiovisual representa US$967.2 millones de valor bruto de producción y US$238.8 millones en valor agregado.

En 1998, se inició la exoneración de hasta un 22% del pago del impuesto de valor agregado (IVA) en gastos de producciones realizadas en Uruguay. Además, el decreto 220-998 destaca que los comerciales internacionales pueden acceder a un 20% de reducción cuando el gasto ejecutado supere los US$300,000.
El Programa Audiovisual de Uruguay (PUA) fija un monto de hasta US$12 millones en devoluciones para producciones locales y extranjeras. Para proyectos de presupuesto entre US$350,000 y US$4 millones, la devolución puede ser de 25% hasta US$700,000. Según estimaciones, las producciones en Uruguay movilizan entre US$2 millones y US$4 millones cada año. La nación de América del Sur cuenta con audiovisuales como “El Pepe, una vida suprema” (2018).
En Colombia, la Ley 1556 de Filmaciones atrajeron a las producciones como “Loving Pablo”, “Mila 22” y “Proyecto géminis” que establece la devolución del 40% del gasto realizado por los productores en servicios nacionales durante el rodaje y el 20% de los costos de hotel, alimentación y transporte.
México es uno de los “big player” del cine regional, solo su historial contiene películas como “El crimen del padre Amparo” (2002) y “Roma” (2018). El país azteca establece el “Fondo de inversión y estímulos al cine (Fidecine)” y el “Fondo para la producción cinematográfica de calidad (Foprocine)” que contempla la devolución del 16% del IVA de los gastos realizados en el país.
El cinéfilo recuerda “Pasos de baile” (2002) y “Cuba, el valor de una utopía” (2009) con escenas grabadas en Ecuador. Esto se debe a que el Instituto de Cine y Creación Audiovisual (LEA) establece el 0% del IVA para los servicios de preproducción, producción y posproducción, devolución del 50% del IVA en compras locales e importación de bienes destinados al desarrollo audiovisual.
A partir de 2018, Chile implementó un programa piloto de Apoyo a Inversiones Audiovisuales de Alto Impacto que estipula la devolución de hasta 30% por los gastos calificados para series de televisión y películas, con un tope de US$3 millones.
La Comisión Fílmica de Panamá (CFP) del Ministerio de Comercio e Industrias en Panamá indica un retorno del 25% para las producciones extranjeras que inviertan más de US$500,000. En 2021, la industria cinematográfica en Panamá invirtió US$8.5 millones en producciones de Estados Unidos, Francia, Rusia, Dinamarca y México.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) establece que las producciones extranjeras en Trinidad Tobago cuentan con un reembolso del 20% de los costos de mano de obra local contratada. Además, la reducción que varía entre 12.5% y 35% en función del nivel de gasto para las producciones extranjeras con un reembolso máximo de US$3.7 millones.
Ingresos por venta de taquillas

El espectador recuerda los audiovisuales “Ciudad de Dios” (2002), “El secreto de sus ojos (2009), “Los 33” (2015), “Diarios de motocicleta” (2004) y “El padrino II” (1974) con escenas filmadas en América Latina y el Caribe. Además, vieron fotografías o clips detrás de cámaras de sus artistas favoritos, acción que motivó al cinéfilo a acudir a las salas de cine.
De acuerdo con Statista, India fue el principal mercado de la industria cinematográfica mundial al vender 981 millones de entradas en 2022, seguido de China (709 millones) y Estados Unidos (699 millones). Entre los big players de América Latina, se posicionan entre los primeros lugares México con 182 millones de entradas vendidas y Brasil con 111 millones de taquillas.
Además, en 2021 la recaudación en taquilla en América Latina se fijó en US$900 millones, para una diferencia de US$300 millones comparados con el 2020, que reportó ingresos de $500 millones. En tanto, en 2019 se situó en US$2,800 millones. Sus ingresos más altos fueron en 2015 y 2017 al reportar US$3,400 millones, respectivamente.













