Tal como detalla un estudio del Centro de Capacitación e Investigación del Plástico (CCIP), una gran cantidad de los productos de consumo masivo en supermercados utilizan plástico para su conservación. De hecho, en República Dominicana, los productos que utilizan ese material como como método de empaque, representan el 73% del espacio en góndolas. Los que lo usan como material secundario implican un 8% y los que no emplean, un 19%.
Si bien para muchos el reemplazo del foam significaría un paso a sostenibilidad y un respiro para el medio ambiente, la acción traducirse en un costo hasta 4 veces más elevado. Incluso, la sustitución de los envases por papel o bagazo de caña podría significar un aumento en gasto del plato del día de los trabajadores dominicanos de hasta RD10,000 millones al año, según el presidente de Termopac, Manuel Diez.

“Sin duda alguna el material plástico y específicamente de foam, es uno de los materiales más utilizados en empaques, debido a sus múltiples propiedades, que lo hacen ideal para una gran variedad de aplicaciones. Se trata de un material versátil, ligero, reciclable, de bajo costo”, destacó.
El empresario se expresó en términos durante la firma del Biopacto, una alianza junto a Plastifar, que considera como trascendental en la transformación de toda la producción de foam para convertirlo en Biodegradable. “Este compromiso garantizará que, a más tardar en el mes de diciembre del presente año, todos nuestros productos de foam contengan un compuesto que se activa en los sitios de disposición final y hace que el material se descomponga orgánicamente sin generar residuos micro plásticos en un plazo de 3 a 5 años, logrando en el primer año un 30% de degradación”, dijo.
Durante su ponencia resaltó que, de acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad de Georgia, sería muy difícil reemplazar los envases de espuma (como también se le conoce) por otros envases de un modo económicamente viable y a la vez que tenga un impacto al medio ambiente.
“Sin embargo, y como ya lo hemos venidos haciendo desde hace un tiempo, es posible buscar nuevas alternativas e implementar estrategias para evitar que el foam genere un impacto negativo a nuestro entorno”, sostuvo.
Aunque señalo las acciones empresariales llevadas a cabo por las marcas mencionadas, indicó que hacer del plástico menos dañino para la sociedad, depende de esta última. En ese sentido, dijo que debe promover una cultura de reciclaje y económica circular, iniciando con programas educativos que enseñen a los ciudadanos a desechar los residuos de manera correcta.
También destacó que se debe garantizar una correcta aplicación de la Ley de General de Residuos Sólidos y en la misma implementar normativas que aceleren la degradación de productos foam, convirtiéndolos en biodegradables. “Sepamos esto, el foam es un aliado. Por eso consideramos necesario el hacer conciencia real sobre este tema y que todos los ciudadanos utilicemos este recurso de manera correcta”, indicó.
Concluyó expresando que, desde Termopac y Plastifar, seguirán haciendo esfuerzos y poniendo empeño para que sus productos sean de manera sostenida, amigables con el medioambiente y para que la República Dominicana cuente con un verdadero sistema de gestión integral de residuos sólidos que fomente el modelo de economía circular. “Eso no asegurará un puesto entre las naciones modernas, que logran unir en un mismo propósito y sentir, las voluntades de sus ciudadanos, industrias y gobierno en pos del cuidado de nuestro hogar común, nuestro planeta”.













