[dropcap]E[/dropcap]l sector exportador dominicano sigue con una racha negativa que se ha puesto de manifiesto con más énfasis en los reportes estadísticos correspondientes al primer trimestre de este año.
En su informe sobre el comportamiento de la economía medida por el producto interno bruto (PIB), el Banco Central detalla que en el primer trimestre de este año las exportaciones nacionales crecieron 1.1%, un crecimiento muy bajo, aunque positivo, si se toma en cuenta la caída de -16% sufrida en igual período del 2015.
Sin embargo, ese limitado crecimiento se debió, únicamente, a la recuperación de 23.8% que registran las exportaciones mineras, especialmente las de oro.

Cuando se hace un desglose de las exportaciones nacionales y se excluye la minería, se tiene que en el primer trimestre las ventas externas sufrieron un descenso de -9.1%, con el agravante de que las de productos industriales cayeron en -12.1% durante el período.
Esa caída en las exportaciones de productos nacionales no mineros se suma al descenso de -4.6% que también sufrieron en enero-marzo las de zonas francas, luego de varios años con crecimiento.
Explicación
El Banco Central detalla que en sentido general, combinando la recuperación en las ventas de oro, un ligero crecimiento en las de productos agrícolas y la caída en los demás renglones, las exportaciones generales sufrieron una baja de -2.1% en el primer trimestre del año.
“Dicha caída se debió, principalmente, a una baja en las exportaciones por parte de las empresas de zonas francas… mayormente explicada por las reducciones experimentadas en las exportaciones de confecciones de textiles (-9.6%) y productos eléctricos (-12%)”, indica el informe del Banco Central.
Detalla que persiste una serie de acontecimientos que han afectado el flujo comercial hacia los dos principales socios externos de República Dominicana: Estados Unidos y Haití.
“Por un lado, Estados Unidos continúa con la veda a la importación de unos 18 productos agrícolas dominicanos ante la presencia de la mosca del Mediterráneo en el país”, dice el informe del Banco Central, a pesar de que a principios de este año se había informado sobre el levantamiento parcial de esa veda. Agrega que en el caso haitiano, las autoridades del vecino país “mantienen la prohibición al comercio terrestre de 23 productos dominicanos”.
Con Haití
En el caso de las ventas de República Dominicana hacia Haití, el comportamiento a la baja en los primeros meses de este año es una continuación de lo que sucedió el año pasado completo cuando las exportaciones locales hacia allá se desplomaron en un -28.9%.
República Dominicana tiene la dificultad de que la permanencia de la veda de esa nación hacia los frutos y vegetales dominicanos, así como a los pollos y huevos y las restricciones al comercio terrestre de 23 productos industriales locales, son trabas al comercio que no podrían resolverse hasta que se produzca un diálogo bilateral que garantice la solución.
Pero ocurre que en el vecino país no hay actualmente interlocutores gubernamentales con la suficiente autoridad como para tomar ese tipo de decisiones, toda vez que el gobierno de ese país es provisional y hay una crisis política de inestabilidad entre sus autoridades.
A eso se suma el período de campaña electoral que vivió República Dominicana, ocupando la agenda de los funcionarios del Gobierno en asuntos locales que no dieron espacio a una dedicación más activa hacia la gestión de mejora de la relación comercial del país con el resto del mundo.
Balanza de pagos
En el período enero-marzo de este año los resultados preliminares de la balanza de pagos presentan un superávit en la cuenta corriente ascendente a US$182.5 millones.
El Banco Central señala en su informe que es el tercer año consecutivo en que se registra un superávit para este período, debido a la combinación de la recuperación que viene experimentando el entorno internacional (la economía de Estados Unidos), la caída de los precios del petróleo y el aumento de los ingresos por turismo (7.6%) y remesas (7.4%), lo que ha compensado en parte el efecto negativo causado por la caída en el valor de las exportaciones.
Inversión extranjera
En el primer trimestre de este año la Inversión Extranjera Directa (IED) recibida en el país ascendió a US$580.1 millones, para un crecimiento favorable de 29.5% si se comparan con los US$447.8 millones ingresados en igual período de 2015.
Se trata de una recuperación considerable, ya que en el primer trimestre de 2013 la IED cayó un -19.7%, al trimestre siguiente, en 2014, la caída fue de -7.1% y en enero-marzo de 2015 también fue negativa en -11.2%. Lo anterior indica que la atracción de inversión foránea ha estado en declive durante los últimos años, no solo en los primeros meses.
La recuperación de este primer trimestre se debe principalmente a anuncios de inversión foránea en proyectos turísticos hoteleros, así como en el área minera y en otros sectores de la economía.
Se estima que las empresas de inversión extranjera establecidas en el país representan alrededor del 25% del producto interno bruto (PIB). Pero aunque el país es atractivo para empresas internacionales, ya las firmas más reconocidas están establecidas aquí, lo cual hace que su presencia implique aportes a la economía, pero no necesariamente la llegada de nuevos capitales. Aun así, se espera que este año la inversión extranjera supere los US$2,000 millones.












