En las últimas semanas se están registrando apagones cada vez más prolongados y frecuentes. Esto ha motivado a los partidos de oposición a criticar al Gobierno como forma de colocarlos en una posición incómoda en medio de una campaña electoral.
Aunque se justifican las críticas, su uso como tema de campaña no parece ser adecuado por varias razones. Lo primer es que la oposición política actual está representada por los que gobernaron el país durante los últimos 20 años y no lograron la solución al problema del sector eléctrico, aunque se hicieron esfuerzos para ello. En resumidas cuentas, antes había tantos apagones como ahora en determinados momentos.
Lo segundo es que los apagones, en la cercanía de elecciones, se van con la inyección de electricidad cara y no cobrable a los usuarios, lo cual se paga con más deuda para el Estado, pero al final el pueblo los olvidan. Los políticos de la oposición lo saben: la crisis eléctrica no resta votos.









