“Y si tu dejaras de amarme, moriría de dolor, porque serás la causa de mi muerte negra mi alma”, es la bachata que introduce al cinéfilo en la historia de Noelí. Se trata de Ramón Cordero entonando “La causa de mi muerte”.
El reloj marcaba las 4:07 de la tarde. Era un sábado de julio del 2023 y la Cinemateca Dominicana iniciaba la proyección de “Dólares de arena”. El audiovisual narra la historia de un amor equivocado. Bachata, un caribe idílico y la pobreza envueltos en una melancólica postal de República Dominicana, precisamente en Las Terrenas, Samaná.
Noelí, interpretada por Yanet Mojíca, acude cada día a las playas samanenses tratando de ganar algunos dólares a costa de los turistas. Es así como conoce a la francesa Anne, una mujer de edad madura que encontró refugio en República Dominicana para pasar sus últimos años de vida. Ella es interpretada por Geraldine Chaplin.
De hecho, la provincia ubicada en el noreste es uno de los polos turísticos del país. Entre enero y mayo del 2023, el Banco Central (BCRD) indica que de los 3,748,044 turistas que llegaron vía aérea, el 0.9% fue a través del aeropuerto El Catey, Samaná. Es decir, 34,540 turistas.
El cine que impacta y trasciende
El audiovisual presenta cómo la pobreza hace que jóvenes trabajen en la informalidad en vez de estudiar y lograr un futuro mejor. El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) registra a 2,939,136 personas en la pobreza general y 400,162 en la pobreza extrema.
Pese a que la relación de Noelí y Anne se basa en la conveniencia, sus sentimientos empiezan a cambiar. Pero, su novio, encarnado por Ricardo Ariel Toribio, se hace pasar por su hermano para elaborar un plan en el que Noelí viaje a París, Francia y le envíe dinero cada mes. Esta acción se llama remesas.
El BCRD registra un total de US$5,019.9 millones de remesas entre enero-junio de 2023 a cargo de 2,835,593 dominicanos ausentes. En 2022 ascendió a US$9,856.5 millones, un 5.2% menos que los US$10,402.5 millones del 2021 y US$1,637.2 millones de diferencia respecto a los US$8,219.3 millones del 2020.
Luego de una salida a un bar nocturno, Noelí tiene un accidente en motor debido a unos atracadores, provocando su desaparición de unos días. Sin embargo, Anne cree que ella la ha abandonado.
“Si el 28 de septiembre fue su última menstruación, su fecha probable de parto es el 4 de julio”, es la frase que escucha la protagonista para enfrentar su nueva realidad.
El Servicio Nacional de Salud (SNS) registró 51,808 partos entre enero-junio del 2023. De estos, 26,628 fueron vaginales y 25,180 cesáreas. De este monto, 16,464 partos fueron por mujeres en edad de 20 a 24 años, seguido de 12,690 partos a mujeres de 25 y 29 años. Apenas 385 partos fueron a niñas menores de 15 años y 9,802 a adolescentes entre 15 y 19 años.
Si bien Anne le entrega a Noelí su pasaporte y visado para que puedan ir juntas a Europa, la francesa aclara que no cree que será feliz y que “pronto volverán a República Dominicana”. Es entonces cuando la noche de su partida, Noelí recoge el pasaporte, el dinero y los papeles y abandona a Anne dormida.
Los directores fueron Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas, quienes recaudaron RD$1.2 millones por la asistencia de 5,167 espectadores a las salas de cine. Para el 2014, de acuerdo con datos de la Dirección General de Cine (DGCine), las producciones más taquilleras fueron “Vamos de robo” al recaudar RD$60.9 millones, “Lotoman 003” por RD$42.9 millones y “Un lío en dólares” con RD$28.6 millones.
Según la plataforma, el largometraje dominicano tendrá una valoración distinta. Por ejemplo, en Filmin Latino es de 7.6/10, en Filmaffinity disminuye a 5.5/10 y en La Vanguardia 6/10.
Detrás de cámaras
La historia cinematográfica está basada en el libro “Les Dollars des sables” de Jean-Noel Pancrazi. En Amazon, el libro cuesta €15 en promedio. Su sinopsis indica que: Espero, todas las tardes, al final de playa Bonita, en un rincón del Edén, en cualquier lugar de República Dominicana, a Noelí, una joven mestiza. Es, para mí, el comienzo de un amor, aunque sea a base de dinero.
¿Puede este amor durar, aguantar, en el volátil mundo del Caribe donde no puedes ver la vida más allá del mañana, donde morir no es más importante que un bingo fallido, donde los únicos puntos de referencia son estos dólares de arena que continúan brillando en la noche y que a veces se lleva el mar?
Pero el crítico de The Hollywood Reporter, Jonathan Holland, asegura “encantadora y reflexiva, el dinero no puede darte el amor, pero aun así puede comprar fantasías”.
Dahiana Acosta, miembro de la Asociación Dominicana de Prensa y Crítica Cinematográfica (Adopresci), afirmó que los 33 espectadores disfrutaron de la proyección 45 de lo que la DGCine catalogó como “Cinefórum”.
Asimismo, sus directores contrataron una guagua anunciadora que exclamaba por las carreteras de la provincia ubicada en el noreste de República Dominicana, “¿Quieres participar en una película?, ¿Usted es morena, joven y no es actriz? Acude tal día a tal hora a la plaza de Samaná”.
Coproducción
La producción cinematográfica fue realizada entre Argentina, México y República Dominicana, alianza que se conoce como coproducción.
La directora general de la DGCine, Marianna Vargas, dijo a elDinero, que la coproducción es una de las vías más seguras para la internacionalizar el cine dominicano y, a la vez, permite dividir el presupuesto entre diversos países, facilita el intercambio de conocimientos y el acceso a otros mercados.
La nación ubicada en el Caribe cuenta con la Ley 108-10, Fomento al Cine, que ampara a los productores locales en el Artículo 34; Argentina con la Ley de Fomento y Regulación de la Actividad Cinematográfica Nacional y México contempla la devolución del 16% del impuesto de valor agregado de los gastos realizados en el país. Los tres países de América Latina cuentan con el Fondo para la producción cinematográfica de calidad (Foprocine).













