La petrolera estadounidense Chevron contabilizó un beneficio neto atribuido de US$6,010 millones (€5,457,9 millones) en el segundo trimestre de este año, lo que supuso un descenso del 48.3% respecto a las ganancias de US$11,622 millones (€10,554,5 millones) obtenidas en el mismo periodo del año anterior, según ha informado este viernes la empresa.
En concreto, la compañía ha explicado que esta caída se debe a la reducción de los márgenes de las ventas de productos refinados.
La facturación de la compañía entre abril y junio de este año disminuyó hasta 48.896 millones de dólares (€44,404 millones), un 28.9% menos, mientras que la producción de hidrocarburos de la empresa en el trimestre alcanzó los 2,959 millones de barriles de petróleo equivalentes por día.
El conjunto de gastos cayó un 22,2% y se situó en los 41.059 millones de dólares (37.288 millones de euros). Si se desglosan por capítulos, el desembolso de Chevron para adquirir petróleo crudo y otros productos, que emplea como materia prima para refino, se situó en 28.984 millones de dólares (26.315 millones de euros), un 28,6% menos. De su lado, los gastos operativos experimentaron un alza de casi el 0,8%, hasta los 7.224 millones de dólares (6.559 millones de euros).
En el conjunto de los seis primeros meses de 2023, Chevron contabilizó un beneficio neto atribuido de US$12,584 millones (€11.428,7 millones), un 29,6% menos que los US$17.881 millones (€16.237 millones) registrados en el mismo periodo del año pasado, al tiempo que los ingresos descendieron un 19%, hasta US$99.689 millones (€90,518 millones).
La petrolera ha recordado que distribuirá un dividendo trimestral de US$1.51 por acción el próximo 11 de septiembre a todos los accionistas que figuren en los registros de transferencias de la sociedad a cierre de las operaciones el 18 de agosto de 2023.













