Saber gastar el dinero, evitar deudas innecesarias y desarrollar el hábito de ahorro son factores esenciales para que desde la juventud las personas aprendan a construir su historial crediticio y tomar decisiones adecuadas para alcanzar sus metas financieras a mediano o largo plazo. Sin embargo, son pocos quienes llevan un presupuesto según su realidad económica, y quienes lo intentan se preguntan: ¿cómo hacerlo sin caer en las tentaciones que afecten mi salud financiera?
De acuerdo con la “Guía de presupuesto personal”, elaborada por la Oficina de Servicios y Protección al Usuario (ProUsuario), de la Superintendencia de Bancos (SB), un presupuesto está basado en cuatro pasos: observación, elaboración, seguimiento y evaluación. Esto permite a las personas alcanzar y mantener su salud financiera sin desviarse, ya que ofrece un diagnóstico claro sobre: cuándo dinero usted tiene, cuándo puede gastarlo y en qué pude usarlo.
Detalla que antes de usted trazar una línea debe realizar un ejercicio de observación que le permita recopilar datos sobre su condición económica. Ejemplo: identificar cuáles son sus fuentes de ingresos fijas y cuáles son sus gastos fijos y variables imprescindibles.
Mientras que la elaboración del presupuesto consiste, como su nombre lo indica, en plasmar en papel u hoja de cálculo la forma en la que aspira a distribuir sus ingresos. La idea es hacer un compromiso con usted mismo y establecer la cantidad específica a cada renglón.
En tanto, el seguimiento es vital para lograr el éxito de su presupuesto. Este, explica el informe de ProUsuario, le ayudará a revaluar sus gastos, a colocar detalles que se habían omitido. Por eso debe ser flexible y ajustar sus expectativas para que estén acorde a su realidad económica.
El último paso es la evaluación. El análisis de los resultados al final de cada período o mes le permitirá conocer si siguió su presupuesto al pie de la letra o si por el contrario requiere un mayor compromiso.
“En otras palabras, sin un presupuesto resulta muy difícil dirigir adecuadamente su dinero en función de sus prioridades y muy fácil caer en una situación de desorden financiero”, recalca la guía financiera.
Tres factores para considerar:
Objetivos. Su presupuesto debe reflejar sus principales objetivos económicos a mediano o largo plazo.
Emergencia. En importante incluir en su planificación financiera un porcentaje de sus ingresos a la construcción de un fondo de emergencia para gastos imprevistos.
Tecnología. Use la tecnología para su favor. Existen diversas herramientas digitales para organizar sus finanzas personales. Muchas, sin costos.













