El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió este jueves con una subida del 1.55%, hasta US$84.78 el barril, revirtiendo la tendencia a la baja de los últimos días.
A las 9:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI para entrega en noviembre sumaban US$1.29 respecto al cierre de la jornada previa.
Los precios del petróleo bajaron ayer un 2.3%, hasta US$83.49 el barril, después de subir el lunes más de un 4%, mpulsados por el temor a que el conflicto entre Israel y Hamás se extienda en Oriente Medio y afecte a los mercados de la energía.
En las proximidades de Israel y la Franja de Gaza, donde continúan los combates, hay muchas infraestructuras petroleras, incluidos oleoductos, almacenamiento y pozos activos.
Según indicó hoy el analista Tom Essaye en su informe de The Sevens Report, las perspectivas a corto plazo de los precios del petróleo se han estabilizado, a medida que “la oferta física global y la nueva amenaza geopolítica en Oriente Medio actúan como influencias alcistas sobre el mercado”.
Por otro lado, “la amenaza de una política más restrictiva de la Fed y el declive de la demanda de los consumidores” ponen un tope al aumento de los precios, explicó Essaye.
Fuera del conflicto militar en Oriente Medio, Rusia y Arabia Saudita se reunieron el miércoles en Moscú, donde discutieron la situación del mercado petrolero y apostaron por continuar colaborando en el marco la OPEP+ para reforzar la estabilidad.
Por otro lado, la Agencia Internacional de la Energía rebajó sus previsiones de la demanda de petróleo en 2024, que ubicó en torno a los 880,000 barriles por día, frente a su estimación previa de un millón de barriles, según recoge la cadena CNBC, aunque aumentó su previsión para 2023 de 2.2 millones de barriles al día hasta 2.3 millones.











