El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió este viernes con una subida del 1.33%, hasta US$90.56 el barril, de nuevo presionado por la guerra palestino-israelí.
A las 8:58 hora local (12:58 GMT), los contratos de futuros del WTI para entrega en noviembre ganaban US$1.19 respecto al cierre de la jornada previa, en la que ya hubo una notable subida.
De este modo, supera de nuevo los US$90/barril y se va acercando al máximo logrado el 27 de septiembre (cuando cerró a US$93.68), la mayor cota en varios meses.
Según los analistas, un conjunto de factores impulsa este viernes los precios, pero principalmente el temor a una escalada y un contagio de la guerra entre Israel y Hamás a otras partes de la región vecina.
También influyen la debilidad del dólar, la caída semanal en las reservas estadounidenses de combustibles y los comentarios de ayer del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
Powell insistió en que la inflación sigue siendo alta en EE.UU. y en dijo que el banco central mantendrá por una política monetaria restrictiva hasta que haya señales de que se acerca al objetivo del 2%.











