La economía española se moderó en el tercer trimestre y tuvo un crecimiento del 0.3%, una décima menos respecto al trimestre anterior -cuyo crecimiento el Instituto Nacional de Estadística revisó una décima a la baja (0.4%)-, debido a la buena marcha del consumo de las familias y a pesar del desplome de las exportaciones.
Según los datos de contabilidad nacional publicados este viernes por el INE, el crecimiento se sustentó en la demanda nacional (consumo e inversión), que aportó 0.8 puntos, mientras que la demanda externa (exportaciones e importaciones) restó 0.5 puntos.
El consumo de las familias aumentó un 1.4%, nueve décimas más que en el trimestre precedente, mientras que destaca la notable caída de las exportaciones, un 4% (ya descendieron un 3.3% en el segundo trimestre), y de las importaciones, un 3.1% (cayeron un 2.1%).












