El dengue está en un pico. En la semana 41 lleva más de 16,000 casos confirmados y contando. Oficialmente hay cifras de fallecidos, pero extraoficialmente hay quienes aseguran que es mayor el número de personas que han perdido la vida con este virus.
Sin embargo, el tema no es si han muerto más o menos; lo importante es tomar en cuenta que las secuelas emocionales, familiares y económicas de perder un familiar podrían ser permanentes o prolongadas.
Las autoridades de Salud Pública, con el apoyo de las autoridades del Poder Ejecutivo, han puesto atención al tema, pero estuvo a punto de hacerse tarde. Ahora bien, para quien ha perdido un familiar ya es tarde, pues no pudo evitarlo.
En todo caso, el dengue es una amenaza para todos. Contraer el virus cambia la dinámica de las familias y hay un antídoto que puede evitar el contagio: educación.











