Señor director:
Agradezco el espacio. En estos días de Navidad, en los que la familia se reúne para compartir experiencias vividas en este año que finaliza, quiero llamar la atención de los conductores, especialmente aquellos que imprudentemente toman alcohol para luego tomar el volante.
Sólo quiero pedirles que sean prudentes y piensen sus familias y en los demás. Lo apropiado, y más en estos días, es tener alguien que acompañe a quienes van de fiesta, a fin de que sea el conductor designado. Para nadie es un secreto que el alcohol limita la capacidad de reflejo y toma de decisiones al conducir, lo cual podría provocar accidentes que llevan dolor a las familias.
En cuanto a las autoridades, ojalá sean capaces de ejercer su responsabilidad cuando van a conductores actuando de manera errónea en las vías del país.
Espero que este llamado no se quede en palabras y pueda ser escuchado y ejecutado por las autoridades.
Pastor Luis Ramírez





