La inflación española cerró 2023 en el 3.1%, 2.6 puntos menos que en 2022 y una décima inferior a la tasa de noviembre, debido principalmente al comportamiento del precio de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que suben un 7.3%, 1.7 puntos menos que en el mes anterior.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó este viernes el dato de inflación adelantado hace dos semanas, así como el de la inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos), que se moderó 0,7 puntos y se situó en el 3.8% a cierre de año, la tasa más baja desde abril de 2022.
La inflación en España comenzó el año en el 5.9% y alcanzó su mayor tasa en febrero (6%), momento en el que comenzó a moderarse (con la excepción de abril) hasta su mínimo del 1.9% en junio. En diciembre se moderó por segundo mes consecutivo, después de tres meses consecutivos al alza -julio, agosto y septiembre- y uno estable -octubre-.
La media anual del Índice de Precios de Consumo (IPC) fue del 3.5%, 4.9 puntos menor que la de 2022, cuando alcanzó el 8.4%, la más elevada desde 1986, según detalla el INE.
Además de los alimentos, tiran a la baja de la inflación las bebidas alcohólicas y el tabaco, mientras que subió el transporte.
Entre las mayores subidas de precios en diciembre, respecto al mismo periodo de 2022, destaca el aceite de oliva, clave en la dieta española, que subió un 54,6 % respecto a diciembre de 2022 y un 165.5% desde enero de 2021, según la fuente.
Mientras tanto, los precios que más bajaron fueron otros aceites, un 29.1%; el gas natural, un 20.3%; el butano y propano, un 18.5%, y la electricidad, un 17.3%.
Por otra parte, el índice de precios de consumo armonizado (IPCA), que permite hacer comparaciones con otros países europeos, se situó en diciembre en el 3.3% interanual, la misma tasa que en el anterior. La tasa mensual descendió un 0.5%. EFE











