El Gobierno de Estados Unidos anunció que destinará una primera partida de US$60 millones para reconstruir el gigantesco puente de Baltimore (Maryland) que se derrumbó el pasado martes por la embestida de un buque que perdió el control.
Los fondos de emergencia serán transferidos al Departamento de Transporte del estado de Maryland y servirán para cubrir los costes iniciales de las labores de reparación del puente Francis Scott Key, señaló la Casa Blanca en un comunicado.
Dichos recursos “ayudarán a Maryland a comenzar el trabajo urgente y luego seguirán más recursos a medida que avancen los esfuerzos de recuperación y reconstrucción”, escribió el secretario de Transporte federal, Pete Buttigieg.
Estos fondos, conocidos como dinero de “rápida liberación”, corresponden a un pago inicial por parte del Gobierno para ayudar a restaurar el transporte esencial, destacó el anuncio.
Los US$60 millones ayudarán a costear las labores de remoción de escombros, demoliciones, desvíos, reparaciones de emergencia, entre otras tareas.
El secretario de Transporte aseguró ayer que no será “ni rápido ni fácil ni barato” reconstruir el puente, una infraestructura clave para el puerto de Baltimore, uno de los más importantes del país en el Atlántico.













