JPMorgan Chase, el mayor banco de Estados Unidos por activos, cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto de US$13,419 millones, lo que supone un incremento del 6.3% respecto de las ganancias del mismo periodo de 2023, según ha informado la entidad.
Los resultados del banco dirigido por Jamie Dimon reflejan el impacto de las subidas de los tipos de interés, con un crecimiento del 11.4% de los ingresos por intereses netos, hasta los US$23,082 millones en el trimestre.
En total, los ingresos netos entre enero y marzo sumaron US$41,934 millones, un 9.3% por encima de la cifra de negocio contabilizada por la entidad en el primer tramo de 2023.
De su lado, las provisiones para hacer frente a impagos de su cartera de crédito fueron de US$1,884 millones. Esto supone un retroceso del 17.2% respecto del mismo periodo del año pasado.
El banco ha precisado que sus cuentas del primer trimestre reflejan un beneficio neto atribuible al First Republic de US$668 millones. JPMorgan lo adquirió en mayo del año pasado a cuenta de las dudas en torno a su viabilidad tras la inestabilidad desatada por el colapso del Silicon Valley Bank.
Dicha cifra refleja US$1,300 millones de facturación neta por intereses, US$315 millones de ingresos no financieros, US$806 millones de gastos no financieros y un beneficio neto de US$31 millones por la provisión para pérdidas crediticias.
Los gastos no achacables a los intereses en los que incurrió JPMorgan, entre los que se encuentran los de compensación, alquiler, tecnología, servicios profesionales o marketing, fueron de US$22,757 millones, un 13.2% más.
En cuanto a las métricas financieras del grupo, la rentabilidad financiera (ROE) fue del 17%, un punto menos, mientras que la ratio de capital CET1, la que mide los activos de mayor calidad, fue del 15% tras repuntar 1.2 puntos porcentuales. Después, los activos bajo gestión (AUM, por sus siglas en inglés) ascendieron a US$3,564 billones, un 18.6% más.
El presidente y consejero delegado de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, ha sostenido que la ratio CET1 es “excepcionalmente alta”, lo que dota a la firma de la flexibilidad para reinvertir en el crecimiento de la empresa y mantener su atractivo.
Por otra parte, ha señalado que, aunque muchos indicares macroeconómicos son “favorables”, pesan sobre el horizonte las tensiones geopolíticas, la persistencia de las presiones inflacionistas y un endurecimiento de las condiciones financieras a gran escala.
“No sabemos cómo se desarrollarán estos factores, pero debemos preparar a la firma para una amplia gama de posibles entornos con el fin de garantizar que podamos estar siempre a disposición de los clientes”, ha asegurado Dimon.
El directivo también ha recordado que el mes pasado ya se anunció que el dividendo trimestral pagadero el 30 de abril se incrementaría en un 10%, hasta los US$1.15 por acción.












