La compañía estadounidense de procesadores Intel perdió US$381 millones (€355.4 millones) en el primer trimestre de este año, lo que supone una reducción del 86.2% de los ‘números rojos’ de US$2,758 millones (€2,573 millones) registrados en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Los ingresos netos de la compañía fueron de US$12,724 millones (€11,869 millones), esto es una subida del 8.6%. Por segmentos de negocio, la división de computación avanzó un 26.1%, hasta los US$7,533 millones (€7,027 millones), mientras que la de datos e inteligencia artificial (IA) hizo lo mismo con un 4.7%, hasta los US$3,036 millones (€2,832 millones).
El área de redes vio caer su facturación un 8.4%, hasta los US$1,364 millones (€1,272 millones), al tiempo que la fabricación de semiconductores también se dejó un 10.5% tras aportar US$4,369 millones (€4,075 millones).
A estas cantidades habría que añadir US$775 millones (€722.9 millones) por otras ramas menores como Mobileye, la unidad de vehículos autónomos, y descontar US$4,353 millones (€4,060 millones) por operaciones dentro de la misma empresa.
De su lado, Intel incurrió en unos gastos de fabricación, I+D, marketing, generales, administrativos y por reestructuración de US$13,793 millones (€12,866 millones), un 4.6% superiores en comparativa interanual, mayormente, por el repunte de la partida de investigación y de los costos de marketing, generales y administrativos.
“Avanzamos con paso firme en nuestras prioridades y hemos logrado un trimestre sólido. […] Con la producción en masa de Intel 3 se están fabricando chips de vanguardia en EE.UU. por primera vez en casi una década y estamos en vías de recuperar el liderazgo en ciertos procesos para el próximo año a medida que crece ‘Intel Foundry'”, ha afirmado el consejero delegado de Intel, Pat Gelsinger.
“Confiamos en nuestros planes para impulsar el crecimiento a lo largo del año mientras se aceleran nuestras soluciones de IA […], mantenemos la disciplina operativa y la creación de valor […] en un mercado dinámico”, ha elaborado.
El último día del trimestre, el 30 de marzo, Intel contaba con una plantilla de 130,700 trabajadores, un 0.5% más.
Previsiones y dividendo
La multinacional estadounidense ha anunciado que espera para el segundo trimestre del año unos ingresos de entre US$12,500 millones y US$13,500 millones (€11,660 a €12,592 millones), con una pérdida atribuida por acción de US$0.05 (€0.047).
Asimismo, el consejo de administración de Intel ha anunciado un dividendo trimestral de US$0.125 (€0.12) por título pagadero el próximo 1 de junio a los accionistas que figuren como tal al cierre del mercado del 7 de mayo.













