Un reciente informe publicado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) revela que el suicidio es un fenómeno preocupante en República Dominicana. En el año pasado, 669 personas decidieron quitarse la vida por diversos trastornos de salud mental o aspectos socioeconómicos, siendo los jóvenes de entre 20 y 34 años los más afectados, con casi el 30% de los casos.
El informe detalla que, dentro de este rango de edades, se registraron 176 muertes por trastornos de salud mental. Sumando los rangos de 15 a 19 años y de 35 a 39 años, se alcanza un total de 269 suicidios, equivalente al 40.2% del total de casos en 2023.
Por otro lado, las estadísticas muestran que los adultos mayores también se ven afectados por esta problemática, con 134 suicidios registrados en rangos de edad superiores. Destaca que las personas de 65 años y más representaron el grupo con mayor cantidad de muertes por suicidio el año pasado, alcanzando el 14.2% (95 suicidios) del total.
Le siguen los de 30 a 34 años, con 73 suicidios (10.9% del total), los de 40 a 44 años, con 67 muertos (10%), los de 50 a 54 años, con 63 suicidios (9.4%) y los de 35 a 39 años, fueron 60 (8.9%). En tanto, los menores de 6 a 9 años registraron dos lamentables descesos, mientras que los de 10 a 14 años sumaron 13 fallecimientos por suicidio, representando el 0.2% y 1.9%, respectivamente.
De su lado, los adolescentes de entre 15 y 19 años tuvieron 33 muertes por suicidio, equivalente al 4.9% del total de suicidios registrados en el país del 2023, el año de mayor suicido en los últimos cinco años, solo superado por el 2021 por un suicidio más. Del total de suicidios registrados, el pasado años unas 26 muertes (3.8%), su edad no fue declarada.
Especifica que los suicidios en el país entre 2019, año prepandemia, y 2023 revela fluctuaciones significativas y patrones específicos por grupo de edad, destacando un incremento en los suicidios entre jóvenes adultos de 20 a 34 años, promediando 173 casos anuales en el período, y una persistente alta incidencia en personas de 65 años o más, pareciendo ser que los problemas como enfermedades crónicas y el aislamiento social son determinantes.
Destaca que, aunque las cifras en adolescentes (10-19 años) son menores, cualquier número en este grupo es alarmante y subraya la necesidad de una intervención temprana. “Estos datos destacan la urgencia de mejorar el acceso a servicios de salud mental y la implementación de estrategias de prevención específicas para cada grupo etario, abordando los diversos factores socioeconómicos que contribuyen al suicidio”, puntualiza el boletín demográfico y social 2024.













