En República Dominicana, al igual que en muchas otras economías, los impuestos son vitales para financiar el gasto público y redistribuir la riqueza. No obstante, la eficiencia del sistema tributario puede verse comprometida por diversas distorsiones y costos inherentes a la imposición.
El costo de eficiencia de un impuesto se define como la pérdida de bienestar económico provocada por su imposición. En nuestro país, el impuesto sobre la renta (ISR) es una importante fuente de ingresos fiscales. Sin embargo, su eficiencia se ve afectada por la elasticidad de la base imponible, que refleja cómo los contribuyentes ajustan su comportamiento para minimizar su carga fiscal.
Así, la elasticidad de la base liquidable (EBL) es esencial para entender el exceso de gravamen, es decir, la pérdida de eficiencia económica debido a la imposición de un impuesto. En el contexto dominicano, donde la economía informal es significativa, una alta elasticidad puede incrementar la evasión fiscal, reduciendo la base imponible y aumentando el exceso de gravamen.
Feldstein (The effect of marginal tax rates on taxable income, 1995) propuso una metodología alternativa basada en la elasticidad de la base liquidable declarada respecto al tipo marginal retenido, capturando todas las respuestas potenciales del contribuyente al impuesto.
Además, la relación entre la elasticidad de la base liquidable y la recaudación impositiva es directa. En la República Dominicana, un incremento en la tasa impositiva puede no traducirse necesariamente en un aumento proporcional de la recaudación debido a la alta elasticidad. Este fenómeno se explica mediante la Curva de Laffer (Arthur Betz Laffer), que sugiere un punto óptimo donde la recaudación es máxima. Según Laffer, si las tasas de impuestos son muy bajas, los ingresos fiscales serán bajos porque no se recauda suficiente dinero. Por otro lado, si las tasas son demasiado altas, también resultarán en menores ingresos fiscales porque desincentivan la actividad económica y aumentan la evasión fiscal.
Así, la Curva de Laffer sugiere que hay un equilibrio en la tasa impositiva donde los ingresos fiscales son máximos, y cualquier desviación hacia tasas más altas o más bajas reducirá esos ingresos. Por lo tanto, es crucial diseñar políticas fiscales que consideren la elasticidad de la base imponible para fomentar el cumplimiento voluntario y maximizar la recaudación.
Por otro lado, el costo de uso del capital es un concepto fundamental para comprender la eficiencia de la imposición sobre los beneficios corporativos. Hall y Jorgenson (“Tax Policy and Investment Behavior”, 1967) acuñaron este término para resumir los principales costos marginales derivados del uso de activos físicos en el proceso productivo. De manera análoga, en la República Dominicana, una estructura impositiva sobre los beneficios que incremente el costo de uso del capital puede desincentivar la inversión, afectando negativamente el crecimiento económico.
Además, la imposición efectiva sobre los beneficios societarios puede diferir significativamente de la tasa nominal debido a deducciones, exenciones y otros factores. En la República Dominicana, esta variabilidad puede crear inequidades y distorsiones en el mercado. King y Fullerton (“The Taxation of Income from Capital”, 1984) desarrollaron el concepto de tipo marginal efectivo para evaluar la carga fiscal real sobre la inversión, destacando la importancia de considerar tanto la tasa nominal como las deducciones y exenciones disponibles.
Adicionalmente, los márgenes de distorsión del impuesto sobre sociedades pueden incluir la evasión fiscal, la planificación fiscal agresiva y la competencia desleal. En la República Dominicana, estas distorsiones pueden verse exacerbadas por la complejidad del sistema tributario y la capacidad limitada de la administración tributaria para hacer cumplir las leyes.
Es crucial destacar que la complejidad del sistema tributario dominicano impone un costo significativo a los contribuyentes, tanto en términos de tiempo como de recursos financieros. La necesidad de comprender y cumplir con una legislación tributaria intrincada obliga a muchos a buscar asesoramiento profesional, lo que incrementa sus costos de cumplimiento. Además, esta complejidad puede conducir a errores involuntarios en el cumplimiento de las obligaciones fiscales, resultando en sanciones y multas que agravan aún más la carga económica para los obligados tributarios.
En la práctica, la complejidad tributaria desincentiva el cumplimiento voluntario y promueve la evasión fiscal. Contribuyentes que enfrentan dificultades para entender sus obligaciones fiscales pueden optar por la informalidad o la elusión, lo que no solo reduce la base imponible, sino que también genera inequidades entre aquellos que cumplen correctamente con sus obligaciones y aquellos que no lo hacen. Esto crea un círculo vicioso donde la Administración Tributaria en un intento de combatir la evasión introduce normas administrativas y controles complicando aún más el sistema.
De igual manera, la imposición sobre el consumo a través de impuestos como el ITBIS (Impuesto sobre la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios) también presenta costos de eficiencia. En la República Dominicana, este impuesto es una fuente importante de ingresos fiscales, pero su eficiencia puede verse afectada por la estructura del mercado y el comportamiento de los consumidores.
En este contexto, los costos de administración y cumplimiento son componentes cruciales del Costo total de la imposición. En el país, los Costos administrativos incluyen los gastos del gobierno para recaudar impuestos mientras que los Costos de cumplimiento son los gastos incurridos por los contribuyentes para cumplir con sus obligaciones fiscales. Estos Costos pueden ser significativos y reducir la eficiencia del sistema tributario. Shaw, J., Slemrod, J., & Whiting, J. (“Administration and compliance. Dimensions of Tax Design: The Mirrlees Review”, 2010) destacan la importancia de considerar estos Costos en la evaluación de la eficiencia de los sistemas tributarios.
En conclusión, la eficiencia del sistema tributario dominicano es crucial para el desarrollo económico y social del país. Abordar los Costos de eficiencia del ISR y el ITBIS requiere una combinación de políticas fiscales inteligentes, simplificación del sistema tributario y el fortalecimiento de la Administración Tributaria. Al considerar la elasticidad de la base liquidable, el Costo de uso del capital y los Costos de administración y cumplimiento, las autoridades pueden diseñar un sistema tributario más equitativo y eficiente que promueva el cumplimiento voluntario y reduzca las distorsiones en la economía.








