La sostenibilidad se ha convertido en un eje central para la banca multilateral, tanto a nivel global como regional. Los estándares sociales, ambientales y operativos, que ahora incluyen derechos humanos, son fundamentales para acceder a créditos y financiamientos, impactando tanto al sector público como al privado.
En ese sentido, Claudia S. de Windt, directora ejecutiva del Inter-American Institute on Justice and Sustainability, destaca la importancia de estos estándares en el panel “Riesgos globales; Riesgos climáticos y ambientales”, en el marco del Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA) y del Seminario Latinoamericano de Contadores y Auditores (Selatca), en conjunto con la Asociación de Bancos Múltiples (ABA) en la zona turística de Punta Cana.
De Windt señala que la primera directriz es la identificación de riesgos sociales y ambientales a través de la debida diligencia. “Para acceder al crédito es imprescindible cumplir con estos estándares, lo cual se ha convertido en una condición tanto para la concesión del crédito como para los desembolsos”, afirmó. Este proceso actúa como catalizador para que las empresas adapten su desempeño y comportamiento, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En República Dominicana, el panorama está cambiando gracias a estos estándares. De Windt menciona que el Estado dominicano, como accionista de bancos multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Latinoamericano, se beneficia de condiciones preferenciales en los préstamos.
Estos proyectos, financiados bajo estrictas condicionalidades, han obligado al país a desarrollar capacidades para implementar los estándares de sostenibilidad. La participación en estas instituciones no solo le otorga una voz en el directorio, sino que también le permite acceder a financiamiento en condiciones preferenciales.
Este financiamiento, que incluye tasas de interés más bajas y plazos más largos, ha sido esencial para impulsar proyectos de desarrollo en diversas áreas. No obstante, el Gobierno ha tenido que desarrollar e implementar políticas y capacidades técnicas para cumplir con los requisitos de sostenibilidad.
Esto incluye la adopción de medidas para mitigar riesgos ambientales y sociales, y asegurar que los proyectos financiados no solo sean económicamente viables, sino también beneficiosos para la comunidad y el medio ambiente.
“Esto no solo mejora el acceso a financiamiento más barato, sino que también fortalece la institucionalidad del país en términos de sostenibilidad”, comentó De Windt a elDinero.
Beneficios al sector privado
El acceso a créditos preferenciales también está transformando al sector privado. Las empresas no solo obtienen financiamiento a menor costo, sino que también mejoran sus condiciones laborales y su relación con la comunidad.
“Conozco un proyecto donde se implementó un sistema de pago a través de teléfonos móviles para aumentar la seguridad de los trabajadores”, compartió De Windt. Estas innovaciones están mejorando la seguridad laboral y la responsabilidad social empresarial.
Además, las empresas están adoptando prácticas más sostenibles en sus operaciones diarias. Por ejemplo, muchas están comenzando a implementar programas de responsabilidad social que no solo benefician a sus empleados, sino también a las comunidades locales. “La sostenibilidad se ha convertido en una cuestión de cómo las empresas internalizan estas prácticas en sus operaciones”, afirmó De Windt. Esto incluye desde la gestión de residuos y el reciclaje hasta la creación de sinergias entre empresas donde los desechos de una se convierten en insumos para otra, fomentando así una economía circular.
El impacto de estos cambios es significativo. Las empresas que adoptan estos estándares no solo mejoran su desempeño ambiental y social, sino que también se benefician económicamente.
Acceder a financiamiento preferencial les permite reducir sus costos de operación, lo que a su vez puede traducirse en precios más competitivos y mayores márgenes de beneficio. Además, las mejoras en las condiciones laborales y la implementación de prácticas de responsabilidad social corporativa pueden resultar en una mayor retención de empleados y una mejor reputación de la empresa.
Infraestructura verde
El acceso al crédito multilateral también está impulsando la infraestructura verde en República Dominicana. “Veremos menos concreto en las obras y más inversión en humedales y sistemas costeros, lo cual se traduce en mayor biodiversidad y mantenimiento del ciclo hidrológico”, explicó De Windt.
Este enfoque en infraestructura verde no solo promueve un desarrollo más sostenible, sino que también ofrece múltiples beneficios medioambientales y económicos.
La inversión en infraestructura verde incluye proyectos que protegen y restauran los ecosistemas naturales. Por ejemplo, la creación y mantenimiento de humedales ayudan a mejorar la calidad del agua, proporcionan hábitats para la vida silvestre y actúan como barreras naturales contra inundaciones.
Los sistemas costeros, como manglares y arrecifes de coral, también desempeñan un papel crucial en la protección de las costas contra la erosión y las tormentas, al tiempo que sostienen la biodiversidad marina.
Además, estos proyectos de infraestructura verde pueden contribuir a la mitigación del cambio climático mediante la captura y almacenamiento de carbono. Los árboles y otros vegetales en humedales y bosques urbanos absorben dióxido de carbono, ayudando a reducir la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. “Invertir en la infraestructura verde no solo es bueno para el medio ambiente, sino que también es una inversión en la resiliencia y la sostenibilidad a largo plazo de nuestras comunidades”, enfatizó De Windt.
El enfoque en infraestructura verde también fomenta la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías sostenibles. Esto puede incluir la creación de materiales de construcción ecológicos, el diseño de edificios energéticamente eficientes y la implementación de sistemas de gestión de agua más sostenibles. Al promover estas innovaciones, República Dominicana puede posicionarse como un líder en sostenibilidad en la región, atrayendo inversiones responsables y creando empleos verdes, señaló.
De Windt concluyó indicando que la sostenibilidad abarca tres dimensiones: económica, social y ambiental. Enfatiza que se trata de encontrar un balance donde los sacrificios en una dimensión se compensen con beneficios en otra.
“La suma de la ecuación debe ser positiva porque el derecho al desarrollo existe”, manifestó. “No podemos dejar de usar nuestros recursos cuando hay personas que necesitan alimento”, agregó.
¿Qué son los créditos multilaterales?
Los créditos multilaterales son préstamos otorgados por instituciones financieras internacionales compuestas por varios países miembros, con el objetivo de financiar proyectos de desarrollo en naciones en desarrollo.
Estas instituciones, como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Latinoamericano de Desarrollo, juegan un papel crucial en promover el crecimiento económico y el progreso social en regiones con necesidades significativas. Estas instituciones funcionan a través de la cooperación internacional y están financiadas por los países miembros que aportan capital.
Los proyectos financiados pueden abarcar una amplia gama de áreas, incluyendo infraestructura, educación, salud, energía, agricultura y medio ambiente.







